Andrés Iniesta y Ferran Torres, los autores de los goles que han dado a España sus dos Mundiales, en 2010 y en 2026, se llevan 16 años de edad, que es la extensión razonable de la carrera de un futbolista. Esta es una de las razones por las que las carreras del manchego y el valenciano no llegaron a cruzarse, a pesar de sus muchos nexos en común. El primero, desde este domingo, el se ser autores de dos goles para la historia.
En efecto, las carreras de Iniesta y Ferran no llegaron a cruzarse. Pero fue solo por tres minutos.
Ocurrió, o pudo haber ocurrido, el 1 de febrero de 2018, durante la semifinal de Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Valencia CF, que se disputó en el Camp Nou. El mismo estadio al que Iniesta y Ferran acabaron llamando hogar. El goleador de Sudáfrica 2010 disputaba su última temporada en el FC Barcelona. El de EE.UU., Canadá y México 2026, su primera campaña profesional en las filas del Valencia CF.
Manchego y valenciano compartieron escenario ocho años después del primer Mundial de España... y ocho años antes del segundo
Ferran había debutado en Liga en noviembre de 2017, convirtiéndose así en el primer jugador nacido en el siglo XXI —si consideramos que el siglo XXI empezó en 2000— en debutar en La Liga. Antes de aquel encuentro, la carrera profesional de Ferran se limitaba a 54 minutos, 44 en Copa y 10 en Liga, en el Valencia que entrenaba Marcelino García Toral.
El caso de Iniesta era el contrario: el manchego se preparaba para su último Mundial, el de Rusia 2018, mientras ayudaba al Barça a lograr dos títulos más, una Liga y una Copa. Tras la Copa del Mundo rusa, Iniesta dijo adiós al Barça.
El 1 de febrero de 2018, ambos figuraban en el acta del partido de Copa entre Barça y Valencia. Ferran, por cierto, llegó a la convocatoria a última hora, como petición del Valencia a la Federación. Estaba convocado por la selección sub 19, pero Marcelino le reclamó por necesidades de plantilla. Con Iniesta en el once, el Barça se adelantó con gol de Luis Suárez (67’). Cinco minutos después, Ernesto Valverde retiraba a Iniesta del campo para dar entrada a Paco Alcácer, buscando un marcador más amplio.
La reacción de Marcelino al cambio —el último de aquel encuentro por parte del Barça— fue buscar velocidad y mordiente en ataque. En el 75’, mientras Iniesta aún se ponía el chándal en el banquillo azulgrana, Ferran Torres saltó al campo en sustitución de Carlos Soler. Pese a su juventud y la grandeza del escenario, Ferran dejó su sello: un pase vertical suyo desde el centro del campo a poco del pitido final generó un mano a mano entre Cillessen y Santi Mina que el meta neerlandés desbarató.
No hubo tiempo para más. Aquel partido fue lo más cerca que estuvo la historia del fútbol español de darse la mano en el punto intermedio de sus dos grandes éxitos. Porque en aquel febrero de 2018 habían pasado casi ocho años del gol de Iniesta… y faltaban poco más de ocho para el gol de Ferrán. Dos goles de dos estrellas que han valido —exactamente— dos Estrellas.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.