“La UEFA y sus federaciones no participarán en las competiciones organizadas por la FIFA. Rechazamos unánimemente y de manera inequívoca el plan de traspasar los derechos de la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA a inversores privados”. La UEFA y sus 55 asociaciones han tomado esta contundente decisión esta tarde en una reunión telemática.
Todo un órdago para intentar frenar los planes del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de privatizar una parte de la FIFA creando una filial empresarial para comercializar sus competiciones al que horas después también se sumó la Concacaf.
Las 41 federaciones de la región Norteamérica, Centroamérica y Caribe –entre ellas la de Estados Unidos, México y Canadá, organizadoras del último Mundial–, también rechazaron por unanimidad el proyecto, aunque sin amenaza de boicot. Por su parte, el presidente de la Confederación Asiática, Salman bin Ebrahim al Jalifa, consideró “inaceptable” la propuesta.
La Concacaf –con Estados Unidos, México y Canadá, organizadoras del último Mundial– también rechazó el proyecto por unanimidad
Desde el primer momento la UEFA se ha opuesto al plan y lo califica como “traspasar una línea roja”. “La Copa del Mundo no está en venta. Ha sido cultivada por generaciones de jugadores, selecciones y aficionados alredeor del mundo. Es uno de los grandes legados del deporte”, se añade. Y aún se va más allá. “Supone una abdicación de la FIFA como custodio del fútbol mundial”.
La organización presidida por Aleksander Ceferin considera que el plazo otorgado por la FIFA para que acepten o no la propuesta, de 53 días, supone un ultimátum que no es de recibo “No es una decisión democrática por parte de la FIFA, sino una intimidación y coerción”, dice la UEFA. De tal forma que el organismo rector del fútbol europeo concluye: “Nuestra postura es clara. No participaremos en ninguna competición organizada por la FIFA mientras el plan no esté abandonado por completo”.
“El Mundial no está en venta, la FIFA está abdicando de su función como custodio del fútbol”, dice la UEFA
En las últimas horas Infantino ha tratado de seducir a las federaciones explicando más detalles de su proyecto. Pasa por ser un encantador de serpientes. Acostumbrado a hacerse un nombre a base de hacer pasillos le encanta el cuerpo a cuerpo y su dominio de los idiomas, al estilo de un Papa, le permite intentar vender a toda costa sus ideas. La última, la de privatizar en parte el negocio de la FIFA con sus competiciones, en especial el Mundial, ha levantado en armas a buena parte del mundo del fútbol, pero él insiste en que no es una obligación ni una imposición sino una proposición que someterá a un proceso democrático. Ahora bien, ha dado a las 211 federaciones que componen la FIFA un plazo de 53 para que contesten. Les promete una riada de millones de dólares. Hasta 86 en un periodo que comprende hasta el año 2038.
Infantino dice que los ingresos de las Federaciones se multiplicarían
“Antes de elegirme podíais confiar en recibir 250.000 dólares al año o tres millones en un periodo de tres ciclos –12 años–. Ahora con FIFA Forward Entreprise (la filial que quiere crear y privatizar en parte) recibiréis hasta 86 millones en el mismo periodo, un aumento de casi el 2.800% y por primera vez FIFA comercializará sus eventos”, afirmó en un mensaje a todas las federaciones asociadas.Infantino destacó que JP Morgan, implicada también en el proyecto, junto a la firma Thrive Eternal (fundada por el hermano del yerno de Donald Trump), estima que el valor total de FIFA Forward Enterprise es de 20.000 millones de dólares y remarcó su deseo de que “el fútbol crezca de forma inclusiva, que cada país lo comparta y que cada federación pueda decidir con la misma posibilidad de progresar donde hay talento”.
“El fútbol es el deporte más popular del mundo, algunas partes de nuestro juego lo han convertido en un valor comercial destacable. Nuestro trabajo es asegurar que el resto del mundo del fútbol no se queda atrás y crece con ello. Hay un valor comercial real en nuestro juego que todavía no estamos capturando y desbloquearlo necesita un negocio dedicado”, añadió. Su objetivo es que haya más selecciones “como Cabo Verde”, que fue una de las revelaciones del Mundial. Del mismo modo colgó en su web un paquete de preguntas y respuestas sobre la filial que quiere crear insistiendo que solo cedería a los inversores una participación minoritaria y que el control de la empresa lo mantendría la FIFA.
El asunto excede el ámbito futbolístico y la Comisión Europea ha prometido monitorizar las intenciones de Infantino por si el plan incumple normas de competencia comunitarias.
Todo un embrollo y con el próximo Mundial teniéndose que celebrar en España, Portugal y Marruecos.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.