Con nocturnidad la FIFA sacó sus conclusiones sobre la cumbre mantenida en Rabat el miércoles. Con nocturnidad como empieza a ser costumbre y con una versión oficial ajustada a los deseos de su presidente, Gianni Infantino. El dirigente trata de capear el temporal, de sobrevivir a su mayor crisis interna provocada por él mismo y sus devaneos para colocar capital privado en los negocios del Mundial e intenta llegar en las mejores condiciones posibles a las elecciones de marzo. Por eso la FIFA emitió un comunicado en el que venía a decir que el presidente admitía errores en el proceso de presentación de su fallido plan, en el que presentaba excusas y en el que advertía que no toleraría ataques a su integridad. También, de paso, se subrayaba que Infantino tiene el respaldo de su plana mayor, a pesar de que su secretario general, Mattias Grafström, presente en la reunión marroquí, le cuestionó la pasada semana.
Infantino multiplica sus esfuerzos para llegar con opciones a las elecciones de marzo
La FIFA reconoció que cometió errores en su proyecto fallido del FIFA Forward Enterprise (FFE). El organismo argumentó que el Consejo de la FIFA y las federaciones miembro no pretendían que se sintieran excluidas del proceso y admitió que éste “debería haberse gestionado de otra forma” y que también se hicieron fallos “tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación”.
Además, Infantino en una carta aparte remitida al Consejo de la FIFA y a las federaciones miembro, ofreció disculpas por estos errores “y asumió el compromiso de garantizar que no se repitan”, para lo que se llevará a cabo una revisión y se presentará un informe al Consejo de la FIFA en su próxima reunión.
Eso sí, tras la autocrítica, el escudo. “Tras la retirada del proyecto, se acordó que la FIFA no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso, y que adoptará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación. Siempre se aprende de esta experiencia, y la FIFA seguirá mejorando sus procesos. (...) Si bien se cometieron errores, todo lo que se hizo se realizó en pleno cumplimiento del marco normativo de la FIFA”, añaden.
Según los portavoces del organismo, el secretario general de la FIFA y los miembros de su junta directiva respaldaron a Infantino, quien por su parte reiteró su “total apoyo” a Mattias Grafström. Todas las partes acordaron que los procesos, las comunicaciones y las interacciones entre ellas “pueden y deben mejorarse continuamente en términos de su eficacia y eficiencia”. Por lo tanto, intento de cierre de filas y a tirar hacia delante.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.