“Capitán, valiente e inmortal”, se leía en una pancarta que colgaba del Puente don Luis de Oporto, donde anoche regresó la selección portuguesa ante Noruega (2-1) cuatro días después de que explotara el caso Cristiano. La expectación era máxima y los focos no dejaban de apuntar al seleccionador, Jorge Jesus, el hombre de 72 años que ha apretado el botón del enfado del futbolista de 41, que curiosamente ayer también llegó a Riad (Arabia Saudí) para comenzar los entrenamientos con el Al-Nassr después de su fuga a causa de lo que él consideró una traición del técnico en una rueda de prensa.
A más de 5.000 kilómetros de distancia y nueve horas de vuelo, el ganador de cinco Balones de Oro pudo ver por televisión todo lo que sucedía en el Estádio do Dragão.
La sangre ni llegó al Duero. Poco le importa a Jesus, quien ya ha demostrado que no se arruga ni ante el mito del fútbol portugués, cómo lo iba a recibir la afición. Primero, le tocó la parte amable. A la salida del hotel de concentración lo esperaron un grupo de aficionados para pedirle fotografías y autógrafos. En el estadio, hubo divergencias. “Jorge Jesus fue aplaudido, pero también abucheado”, dice O Globo, in situ desde la tribuna de prensa. “Se escucharon algunos abucheos dirigidos a Jorge Jesus, pero fueron rápidamente ahogados por los altavoces”, lo explica Record.
Lo que sí hubo fueron ríos de tinta sobre un caso del que aún no se han escrito todos los capítulos. Incluso alguna prensa bromeó con que era un caso para que resolviera Donald Trump por su famoso galardón FIFA de la Paz otorgado por Gianni Infantino. Así será útil.
Cuando comenzó a rodar el balón, todo se calmó.
Portugal, con Gonçalo Ramos haciendo de Cristiano y Joao Félix por detrás de él, llevó el timón de un partido con alternativas en el que Noruega tiró de contraataque y los portugueses de dominio y presión. Kristoffer Aje, de un potente lanzamiento, abrió el marcador en el minuto 36, pero no hubo espacio a generar tensión en torno al seleccionador, porque el azulgrana Joao Cancelo, con un potente disparo con la derecha que ya ha mostrado alguna vez en el Camp Nou, igualó dos minutos después (1-1). Fueron los mejores instantes de una Portugal en la que Vitinha cogió el timón y merodeó el gol ante una Noruega que solo conectó una vez con Haaland, cuyo remate se marchó desviado. Justo después fue sustituido y aplaudido
El 2-1 fue una obra de arte. Vitinha envía una asistencia de baloncesto a Joao Félix que, en vez de rematar, cedió a Ramos, quien superó al meta noruego. El sustituto de Cristiano decidió el partido. Tras la expulsión de Sergio Conceinçao, Portugal tuvo que remangarse para aguantar el resultado.
El seleccionador, que sustituía a Roberto Martínez, ha ganado los cuatro partidos jugados: Gales (1-0), Noruega (1-2), Dinamarca (2-4) y de nuevo ante los de Haaland (2-1). Y ya está en cuartos de la Nations League. La mejor manera de detener el tifón Cristiano. Jorge Jesus respiró y en sala de prensa le tendió la mano: “No sé qué pasará. Por mi parte, todo está abierto. Le corresponde a Cris decidir su vida. En la próxima convocatoria, si Cris juega y quiere estar en la selección nacional, ¿por qué no? ¿Resentimiento? Nada, fue un malentendido. En mi opinión, es fácil de resolver. ¿Cuándo lo resolveré? No lo sé. El partido ha terminado, y solo después sabremos cómo se desarrollarán los acontecimientos”, dijo en RTP.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.