“Es algo fuera de la normal, no sé qué decir. Rompe con todo lo que ha sucedido antes”.
El asombro de José Antonio del Castillo, exdirector técnico español y una de las personas mejor conectadas, es el asombro del deporte internacional. Yu Zidi, la nadadora que con 11 años logró una mínima olímpica (no acudió a París por edad), con 12 salió de sus primeros Mundiales en Singapur con tres cuartos puestos y un bronce tiene ahora 13 (cumple 14 el 16 de octubre) y ha sido la estrella de los Juegos Asiáticos.
Se colgó tres oros en los 200 mariposa y 200 y 400 estilos. Pero lo hizo con unas marcas extraordinarias, que la sitúan a las puertas de un récord mundial y presentando su candidatura a desafiar en Los Ángeles 2028 a Summer McIntosh, prodigio canadiense.
La natación es dada a la precocidad. La estadounidense Katie Ledecky fue campeona olímpica con 15 años en Londres 2012 (800 libre), como la lituana Ruta Meilutyte (100 mariposa). Casos esporádicos en pruebas concretas. Pero ni épocas donde las estrellas eran adolescentes, con Debbie Meyer (16 años), Shane Gould (15) y Krisztina Egerszegi (14), se hallan distopías como la de Yu Zidi. Parece llegada del futuro.
En los 200 mariposa, la china mejoró en un segundo y medio su registro de hace un año (2m05s08). Con 15 años, dos más que Zidi, McIntosh, la plusmarquista, nadaba en 2m05s20. En los 200 estilos, la adolescente china logró la segunda mejor marca de la historia (2m06s10), a solo cuatro décimas del récord de la canadiense, quien con 16 años nadaba esa disciplina en 2m08s70. Y, en los 400 estilos, la prueba más dura de la natación, paró el cronómetro en 4m28s56. Quinto mejor tiempo de la historia con un avance de cinco segundos con respecto al año anterior. McIntosh, con 16 años, nadaba en 4m29s12.
Para acabar con las comparaciones, Mireia Belmonte, quien se preparó toda su vida, nunca llegó a esas marcas salvo en mariposa, donde mejora dos décimas a Zidi.
¿Cómo es posible que a esa edad haya sido capaz de dominar tanta técnica y alcanzar el volumen de trabajo para los 400 estilos? “Hoy en día todo es más específico y un talento así entrena antes a un nivel top, pero a priori no le ha dado tiempo a nada”, reflexiona ‘Casti’.
En el caso de Zidi hay una aptitud genética. El estudio de sus huesos revela que medirá 1,81m y su desarrollo va acelerado. Su cuerpo no refleja 13 años.
Desde los nueve, cuando se detectaron sus posibilidades, su entrenamiento es similar a la de una nadadora adulta: sesiones de más de diez kilómetros, cámaras de hipoxia, trabajo de fuerza... Y un dominio de los estilos gracias a su capacidad de absorción. “Su subacuático y su movimiento de piernas es muy bueno. Alinea muy bien el cuerpo”, destacó el biomecánico Andreu Roig cuando la vio nadar mariposa. “Nunca he visto a nadie así con 12 años, será un pilar”, apuntó Michael Bohl, prestigioso entrenador australiano, gurú en China a precio de oro.
Junto a Bohl, se han unido el canadiense Pierre Lafontaine y Fabrizio Antonelli, ex entrenador de las aguas abiertas italianas, quienes dan el criterio al disciplinado entrenamiento chino basado en los centros de alto rendimiento donde equipos de trabajo amplios de analistas, científicos y recuperadores pulen a los nadadores como al mármol. Para muchas familias el “objetivo” es que sus hijos acaben ahí. En estos Juegos Asiáticos, China logró 54 medallas, 30 de ellas de oro, la mitad.
De ese laboratorio emergió Zidi, que deja en el aire otra pregunta. ¿Hasta dónde podrá mejorar? “Hay dos opciones. Mantiene la progresión y puede pasar a McIntosh o se impone la experiencia de la canadiense”, analiza Casti. “Dependerá de cómo fue su entrenamiento. Si ha estado nadando 12 km al día, algo podrá mejorar. Si solo ha hecho cuatro, tiene aún mucho margen. En los estilos su mariposa fue excelente, pero su nado libre flojo...”, advierte el biomecánico Raúl Arellano, que ya percibe pequeños bocados que aún le puede dar a sus marcas.
En nueve meses en los Mundiales de Budapest se deshojarán preguntas. Quizás surgen otras.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.