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Imma Roquet: “Durante años, tenía que vender mi mejor caballo para mantener el negocio de la cría”

Estrella en el CSIO Barcelona, la mejor amazona de nuestro país ha hecho del caballo una forma de vida

Imma Roquet: “Durante años, tenía que vender mi mejor caballo para mantener el negocio de la cría”
Dreamer del Maset e Imma Roquet, el miércoles pasado en el Real Club de Polo de Barcelona Llibert Teixidó / La Vanguardia
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  • 01 El verdadero aprendizaje proviene de la experiencia, no de la teoría   ‘El juego interior del tenis’, Timothy Gallwey ------------------------------------ Para Imma Roquet (35), el miércoles fue un día desabrido.

 El verdadero aprendizaje proviene de la experiencia, no de la teoría 

 ‘El juego interior del tenis’, Timothy Gallwey

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Para Imma Roquet (35), el miércoles fue un día desabrido.

Amaneció contrariada en su granja en Malla, donde vive con su marido, Ignacio, y sus dos hijos, Clara y Ramon. Se asomó a las cuadras y revisó de nuevo una mano de Irívola del Maset, su yegua estrella. Ahí seguía aquella hinchazón en el ligamento, consecuencia de un pequeño desgarro. No era una lesión grave, pero debía ser tenida en cuenta. Le dio vueltas y más vueltas al asunto.

Tomó una decisión:

–No puedo arriesgar así la salud de Irívola.

Llamó a los responsables del equipo español que hoy disputará la final de la Longines Liga de las Naciones. Les dijo que la yegua no podría concursar en estos días en el Real Club de Polo de Barcelona. E, inevitablemente, se vio sustituida, fuera del concurso.

¡Menudo disgusto!

Pues para la hípica, la final de la Copa de las Naciones es como la final de la Champions League de fútbol o la final de un Grand Slam de tenis o la Ryder Cup de golf.

Luego cargó a Dreamer del Maset (ocho años), otra de sus criaturas fantásticas, en su remolque de caballos, condujo desde Malla hasta Barcelona y vino a atender a La Vanguardia en el Polo. Al fin y al cabo, una cosa no quita la otra: sin Irívola, no podría disputar la Copa de las Naciones, pero con Dreamer, podía aparecer en otro abanico de pruebas del Polo.

–Tengo un sueño: estar en los Juegos de Los Ángeles 2028. Y lo veo posible. Y por ese motivo, decidí preservar la salud de Irívola. Piense que la yegua tiene once años, le quedan cinco muy buenos, y esta temporada con ella ha sido sensacional.

(A finales de agosto, en Aachen, templo de la hípica, Imma Roquet e Irívola del Maset fueron vigésimos, la mejor clasificación de una amazona española en unos Mundiales).

–¿Qué ha hecho usted para crecer tanto como amazona?

–Me he centrado en el trabajo mental.

–¿...?

–La yegua es hipersensible. Si no sabes controlar la mente y te superan los nervios, eso se lo transmites al caballo. Si te pones rígida, le mandas órdenes contradictorias a la montura. Incluso bajo tensión, debo darle siempre sensaciones parecidas al caballo. Si le cambias las cosas, todo saldrá mal. Antes del Mundial de Aachen, leí El juego interior del tenis. Y luego está Poppy.

–¿...?

–Poppy Blandford, mi coach desde hace dos años y medio. Gracias a ella, soy capaz de ir resolviendo dudas sobre la marcha. Puedo evitar que el ritmo cardíaco se dispare hasta llevarme a tomar malas decisiones, que es cuando tu yo interior ya no actúa bien. No puedo ir pensando en que lo quiero hacer bien, porque es peor. Debo mantener la calma y confiar en lo que ya sé hacer.

En agosto, en los Mundiales de Aachen, Roquet firmó la mejor actuación histórica de una amazona española

–¿Y todo eso se lo transmite usted a sus alumnos?

En El Maset, la granja familiar en Malla, Imma Roquet prepara a cuatro jinetes de entre 14 y 20 años y todo eso lo combina con la cría de caballos.

–De eso, de la cría, es de lo que realmente vivo.

Dreamer del Maset e Imma Roquet, en el Polo 
Dreamer del Maset e Imma Roquet, en el Polo Llibert Teixidó / La Vanguardia

La cría ha hecho de Imma Roquet una amazona de referencia. De la Yeguada El Maset salen Irívola y Dreamer, y también Indret y Uvettas, criaturas sensacionales de cuyo emparejamiento vinieron Icenta, Iovana e Ivettus.

A lomos de todos ellos, Imma Roquet ha ganado Campeonatos Nacionales.

–Tuve una bonita infancia en El Maset, ¿sabe?

Y me habla de Pere, su padre, el ingeniero que compró la masía en Malla porque amaba los caballos y concursaba como amateur y se llevaba de excursión a las hijas, Clara (Clara Roquet es hoy una guionista y cineasta esencial en España; en el 2022, recogió un Goya a la mejor directora novel por Libertad) e Imma, y fue haciendo crecer la granja y las pistas y se centró en la cría del caballo y así hacía feliz a Imma, pero también la hacía sufrir.

–Durante muchos años, tenía que vender mi mejor caballo para mantener el negocio de la cría. Entre mis 22 y mis 27 años, no pude aguantar ningún ejemplar. Y eso dolía. Porque cada vez que se iba mi mejor caballo, vuelta a empezar. A preparar al siguiente...

Mira por dónde, las cosas han cambiado.

Imma Roquet y El Maset son marcas de referencia y la amazona, hoy una profesional de la competición, puede permitirse el lujo de alargar el recorrido de sus fabulosas criaturas (como en el caso de Irívola, que estará recuperada en breve, lista para las Copas del Mundo que aparecen en el horizonte, a dos meses vista) para plantearse el novamás, la cita olímpica.

–¿Se imagina usted todo lo que sentí en estos últimos Mundiales de Aachen, en agosto? Allí estaba yo, a lomos de Irívola en la ceremonia de presentación de la final, desfilando entre los 25 mejores jinetes del mundo. Allí me dije: ‘Esto de la hípica realmente me vale la pena’.

Sergio Heredia
Sergio Heredia
Redactor de deportes

Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.