Que Jose Mourinho será el próximo entrenador del Real Madrid ya es una noticia oficiosa. Solamente queda que el entrenador se despida de forma elegante del Benfica (esta mañana ya ha estado dos horas en la ciudad deportiva junto a Rui Costa, presidente), firme su nuevo contrato y la entidad presidida por Florentino Pérez lo haga público de forma oficial. Unos pasos que serán diferentes a la de otros entrenadores, ya que en medio se inmiscuye el proceso electoral convocado la semana anterior por el propio presidente blanco.
La llave la tiene ahora mismo el socio 43858 de la entidad, con más de 20 años de antigüedad, y quien sigue cavilando si da el paso o no. Enrique Riquelme debe reunir y presentar los avales (187 millones) y tener claro con qué armas (deportivas, sociales, económicas...) intentará hacer frente a Florentino Pérez, quien nunca ha tenido rivales desde que es presidente y solamente perdió unas elecciones ante Lorenzo Sanz en 1995. “Tengo que ver si vale la pena. Sí tengo los avales, pero en dos o tres días os diremos algo, decidiremos”, comentó el propio protagonista, ayer, desde la Ciudad de la Raqueta de Madrid atendiendo a los medios de comunicación tras participar en un acto benéfico.
Su decisión afecta a la luz verde por Mourinho. En caso de que no se presente, el día 24 de mayo (este domingo) Florentino Pérez será nuevo presidente de la entidad cuatro años más, por lo que la próxima semana ya se podría efectuar el anuncio y la presentación en caso de que así lo considere el club. Si, por el contrario, Riquelme se presenta, la fecha de las elecciones (el máximo son 15 días, el 7 de junio) demoraría el anuncio hasta la confirmación de la victoria de Florentino Pérez.
En los estatutos del Real Madrid los actuales directivos no deben dejar sus cargos, aunque ya se haya iniciado el proceso de presentación de candidaturas. De hecho, pueden seguir tomando decisiones, pero por una cuestión ética entienden que no sería lo más decoroso.
El Benfica, por medio de su representante Jorge Mendes, le presentó una propuesta de renovación a Mourinho. En ella, el contrato se alarga de 2027 a 2028 con una opción si se cumple unos requisitos de llegar a 2029, según 'A Bola'. Y un sueldo de unos cinco millones de euros brutos al año. El de Xabi Alonso rondaba los 15 brutos, por lo que se intuye que el portugués también saldrá ganando económicamente, al menos el doble.
El Real Madrid debe pagar entre tres y siete millones (en función de cuando se efectúe) para que el técnico pague la indemnización y poder romper el vínculo.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.