Iba a ser un trámite más en el camino de Jannik Sinner para aspirar a la corona de Roland Garros, pero el calor abrasador de París acabó por pasarle factura. El tenista italiano cayó eliminado este miércoles en segunda ronda (6-3, 6-2, 5-7, 1-6 y 1-6) ante Juan Manuel Cerúndolo tras sufrir calambres en un partido que estuvo cerca de ganar.
El transalpino era el claro favorito para levantar el único Grand Slam que le faltaba, al que llegó tras una racha de 30 triunfos consecutivos y en ausencia de Carlos Alcaraz, su verdugo en la final del año pasado. Entre ambos habían ganado los nueve últimos grandes torneos. Pero todo se esfumó a partir de la tercera manga
Sinner dio el susto cuando iba por delante en el marcador. Solo estaba a un juego de culminar su triunfo. El número uno del mundo iba ganando 5-1, pero su rival aprovechó el bajón de rendimiento del claro favorito, debido a las altas temperaturas, para reducir distancias hasta el 5-4. En este tramo, el italiano fue incapaz de anotar un punto y se marchó al vestuario cuando perdía 40-0, después de sufrir problemas físicos que le ocasionaron vómitos.
Al regresar de los vestuarios, con signos evidentes de molestias y una bolsa de hielo, cedió la tercera manga (7-5) y nuevamente se dirigió fuera de la pista para intentar recuperarse de las molestias y el calor abrasador.
Ya en el cuarto set, intentó entonarse pese a la rigidez de sus movimientos. Mientras, Cerúndolo aprovechó la ocasión para empatar el partido, al ganar la manga (6-1) ,y forzar el quinto set tras tres horas de sufrimiento.
El argentino seguía lo suyo, mientras que Sinner aguantaba como podía en la pista. Sin sorpresas en el terreno de juego, con otra manga clara para Juan Manuel Cerúndolo (6-1), que se unirá en tercera ronda junto a su hermano Francisco Cerúndolo, número 26 del mundo, la mirada ya estaba en el marcador al confirmarse la eliminación del italiano. Su sueño de ganar en París se esfumó y todas las miradas se centran ahora en Novak Djokovic.
“Nadie es un robot. Nadie está hecho para no fallar nunca” Sinner y su historial en partidos con altas temperaturas
Al acabar el partido, Sinner negó ante los medios de comunicación que el calor fuese en el origen de los problemas físicos que le llevaron a derrumbarse y aseguró que ya se sentía mal desde primera hora de la mañana: “Hacía calor, pero no un calor loco. Nada contra el calor, nada contra el clima. Hoy solo fui yo. Me desperté como si me golpeara contra un muro. Hoy no encontraba ninguna energía”.
El protagonista fue más allá: “Nadie es un robot. Nadie está hecho para no fallar nunca. Hoy salió así.” No obstante, el número uno del ranking ATP ya había sufrido semanas atrás un cuadro de mareos, calambres y vómitos en el Masters 1000 de Roma, durante las semifinales ante Daniil Medvedev.
En octubre del 2025, la fatiga también le jugó una mala pasada en el Masters 1000 de Shanghái debido a las condiciones de la pistas, con temperaturas cercanas a los 30°C y una humedad que superaba el 80%. Unos problemas físicos que también aparecieron en enero de este año en el Open de Australia.
Allí fue capaz de resistir al sol más feroz de Melbourne gracias a la normativa del calor, que le permitió cerrar el techo del estadio. Esta vez, no ha sido el caso en París bajo los 33 grados. Sinner aguantó como pudo hasta el final. Un esfuerzo titánico que no le ha servido para obrar el milagro por lo que tendrá que esperar otro año más para intentar proclamarse campeón en Roland Garros.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.