El grupo cementero Molins sigue con su estrategia de diversificación mediante adquisiciones. La compañía con sede en Sant Vicençs dels Horts anunció ayer la compra de dos firmas especializadas en pavimentos industriales, Pavirat y Lithium Concrete. El importe de la operación no transcendió.
Fundada en el 2014, Pavimentos Industriales Pavirat trabaja en el diseño y construcción de sistemas de pavimentos de hormigón de altas prestaciones, opera en todo el mercado español, con equipos de procesamiento y acabados diversos. En el 2024, último año con las cuentas disponibles, la facturación de la empresa se situó en 12 millones y obtuvo un beneficio de 1,3 millones. Cuenta con una treintena de trabajadores.
La compañía catalana se hace con Pavimentos Industriales Pavirat y Lithium Concrete
Por su parte, Lithium Concrete, fundada en el 2019, está especializada en soluciones técnicas de pavimentos continuos para el sector industrial, decorativo y de rehabilitación. La empresa cuenta con unos ingresos de casi un millón de euros. Ambas compañías se encuentran administradas por Daniel Fernández.
El vicepresidente ejecutivo de Cemento y RMC para España y México de Molins, Salvador Fernández, afirmó ayer en un comunicado que la adquisición “refuerza las capacidades de la compañía en soluciones de pavimentos industriales” y les “permite avanzar en su estrategia de crecimiento en el ámbito de la aplicación de pavimentos”. La incorporación de equipos con gran especialización técnica “permitirá ofrecer un servicio aún más completo a nuestros clientes”, añadió.
En los últimos doce meses, Molins ha realizado una fuerte apuesta por el crecimiento inorgánico con cinco operaciones. La principal de estas fue la adquisición de la portuguesa Secil por un valor de 1.400 millones de euros. A esta le siguen la compra de Zenet, compañía dedicada a la fabricación y comercialización de elementos estructurales armados y pretensados; Concremat, especializada en las soluciones prefabricadas de hormigón; Baupartner, también focalizada en prefabricados de hormigón y ahora Pavirat y Lihium.
Molins cerró el año pasado con un beneficio de 185 millones de euros, apenas un 1% más, tras sortear el efecto negativo de las divisas dada su fuerte exposición a Latinoamérica. La facturación fue de 1.368 millones de euros, en línea con el año anterior.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.