Comsa superó el año pasado la barrera los 1.000 millones de euros de ingresos y logró una importante mejora de la rentabilidad. El grupo constructor, propiedad de la familias Miarnau y Sumarroca, logró contratos en varias obras clave como la construcción del Nuevo Hall Zero de Fira de Barcelona o el Hospital Joan XXIII de Tarragona. En este sentido, la empresa tiene una cartera de proyectos de 2.149 millones de euros, un volumen que garantiza un nivel de actividad equivalente a los próximos dos años.
La compañía con sede en Barcelona facturó un 2% más y alcanzó unos ingresos de 1.007 millones de euros. Las previsiones para este año pasan por mantener esta tendencia positiva y facturar 1.022 millones de euros. La empresa cuenta con un nuevo plan estratégico con horizonte de 2030 orientado al crecimiento sostenible, la innovación tecnológica y la consolidación en mercados internacionales de alto potencial.
El beneficio del grupo fue de 10,1 millones lo que supone un incremento del 33% respecto al ejercicio anterior. Este resultado consolida la senda de mejora continua iniciada en los últimos años.
Por áreas de actividad, el negocio de Construcción registró una facturación de 609 millones de euros. Además de los proyectos de Fira y del Hospital Joan XXIII, destacaron los nuevos accesos ferroviarios a la Terminal T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, la modernización de estación de Chamartín-Clara Campoamor en Madrid o la prolongación de la Autovía del Baix Llobregat.
La división de Ingeniería Industrial alcanzó los 224 millones y registró un incremento de actividad con proyectos estratégicos como la electrificación del Puerto de Bilbao, la automatización de la Línea 6 de Metro de Madrid o la renovación de la red de comunicaciones de UFD (Naturgy). Por su parte, las áreas de mantenimiento y servicios y GMF, empresa especializada en mantenimiento de material rodante ferroviario, facturaron 110 millones y 45 millones, respectivamente.
En el ámbito internacional, Comsa facturó 190 millones de euros y reforzó especialmente su presencia en México, Portugal, Francia, Suiza y Colombia. En latinoamérica la compañía ha culminado la renovación de vías y sistemas de la Línea 1 del Metro de Ciudad de México y ha resultado adjudicataria recientemente de la construcción de uno de los tramos ferroviarios del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato. En Portugal, el grupo está inmerso en los trabajos de expansión de las líneas amarilla y verde del Metro de Lisboa, así como la renovación de la Línea Beira Alta, entre otros proyectos.
Por otra parte, la compañía ha realizado la primera operación como Empresa Ferroviaria, tras la obtención de la licencia en el 2024 y el certificado de seguridad único en el 2025. Este hito permite a la compañía avanzar hacia una mayor eficiencia, rapidez e independencia en los traslados de maquinaria propia. En el periodo 2026-2030 está prevista una inversión superior a los 50 millones de euros para la renovación de los equipos de la división.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.