Al mismo tiempo que negocia su fusión con la multinacional catalana Puig, el grupo estadounidense Estée Lauder acelera el plan de reestructuración que puso en marcha a finales de 2023 para mejorar su rentabilidad. El gigante de la cosmética ha anunciado que suprimirá entre 9.000 y 10.000 puestos de trabajo, frente a la estimación anterior, que situaba el ajuste entre 5.800 y 7.000 empleos.
La compañía cuenta con 57.000 trabajadores en todo el mundo, por lo que los despidos afectarán aproximadamente a un 18% de la plantilla. La medida forma parte de la estrategia de la empresa de impulsar las ventas online a través de canales de mayor crecimiento como Amazon y TikTok, por lo que prevé que los recortes tendrán mayor incidencia entre los empleados de grandes almacenes.
El director ejecutivo de Estée Lauder, Stéphane de La Faverie, que asumió el cargo a principios del 2025, intenta de este modo remontar las malas cifras de los últimos tres años, periodo en el que las ventas fueron de capa caída. Y de momento el plan de choque comienza a dar sus frutos.
Los resultados presentados ayer por el grupo arrojan una ganancia de 298 millones de dólares en los nueve primeros meses del ejercicio fiscal (hasta marzo), en contraste con las pérdidas de 587 millones registradas en el mismo periodo del ejercicio anterior. Asimismo, las ventas netas subieron un 5%, hasta 11.422 millones, aunque en el tercer trimestre el beneficio neto disminuyó un 44%, hasta 89 millones.
Con todo, el gigante de la cosmética ha mejorado sus previsiones para el resto del ejercicio fiscal. En concreto, prevé un crecimiento orgánico de las ventas netas del 3%, porcentaje máximo que contemplaba hace dos meses, así como una mejora del margen operativo ajustado por primera vez en cuatro años y un incremento del beneficio por acción, de entre 2,35 y 2,45 dólares.
Entre las claves de la mejora, el grupo subraya el crecimiento a doble dígito en el negocio de fragancias, donde registró un 12% más de ventas (de julio a marzo), hasta los 2.161 millones. Esta es la categoría en la que más creció y en la que, precisamente, sobresale Puig, cuyo nombre no se menciona en el extenso informe que el gigante estadounidense difundió el ayer viernes.
Este detalle contrasta con el hecho de que el consejero delegado del grupo catalán, José Manuel Albesa, reiterara durante una reciente conversación con analistas que las negociaciones para una posible fusión continúan, aunque todavía no hay garantía de que la operación siga adelante. Uno de los principales escollos a los que se enfrenta Estée Lauder es convencer a los mercados de que un acuerdo con Puig no será contraproducente para concluir con éxito su plan de reestructuración. Un buen síntoma es que sus acciones se han revalorizado en el último mes sobre un 10%, frente al 4% del aumento que han experimentado los valores del grupo catalán

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.