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Opinión
Guillem López i Casasnovas
Catedrático de Economía de la UPF

Economía y bienestar; hablemos claro

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Actualizado hace 146 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Los problemas socioeconómicos que inciden en el bienestar de los catalanes no los causan los inmigrantes.
  • 02Son solo nuestros por habernos instalado en un modelo económico con muy poco futuro.
  • 03Los problemas de los inmigrantes son el efecto, y no la causa, del malestar que recoge la política actual.
  • 04Parte de nuestros empresarios los reclaman porque no encuentran trabajadores, a pesar del alto número de parados que tenemos en el país.

Los problemas socioeconómicos que inciden en el bienestar de los catalanes no los causan los inmigrantes. Son solo nuestros por habernos instalado en un modelo económico con muy poco futuro. Los problemas de los inmigrantes son el efecto, y no la causa, del malestar que recoge la política actual. Parte de nuestros empresarios los reclaman porque no encuentran trabajadores, a pesar del alto número de parados que tenemos en el país. La razón es que, como pagan sueldos bajos, los de aquí que están lo bastante cualificados se marchan fuera, y los no cualificados que pueden, prefieren subsidios públicos y la economía sumergida. A los pobres inmigrantes, verdadero “ejército industrial de reserva”, que diría Marx, les engañamos. Salarios medios y mínimos que para ellos parecen altísimos, pero que una vez llegados al país no les llega ni para el alquiler. Los empresarios no pagan más no por malévolos, sino porque para ser competitivos en los sectores de baja productividad en los que están no pueden pagar mucho más. Sin calidad no hay valor añadido, ni buenos precios, ni salarios suficientes.

El malestar social no lo provoca la inmigración, sino un modelo de salarios bajos, productividad baja y crecimiento a cualquier precio Falla el modelo

A pesar de que todo esto es conocido, ¿por qué sigue pasando y de modus in crescendo? Porque al Estado ya le conviene que acojamos el máximo de visitantes, para generar las divisas que necesita para cubrir el déficit comercial de quien importa más de lo que no exporta. Crecer en volumen, empleo, PIB total es la variable clave para el Estado. Y cuanto más, mejor. En cambio, para el país, desde la perspectiva del bienestar de las familias, las variables importantes son el PIB per cápita, el valor añadido por ocupado y la renta familiar bruta disponible en términos reales. Para recibir más turistas, el Estado ayuda: fiscalidad baja en la hostelería, subvención al transporte, fijos discontinuos en la regulación laboral... con la complicidad de aquellos empresarios que año tras año luchan por salvar la temporada. Y así el mercado no hace el trabajo que se espera que haga, y que es su mejor bondad: sacar las manzanas podridas de la cesta para que no se pudran todas.

Un salario mínimo adecuado ayudaría, a pesar de los marramiaus que generaría. Con argumentos torcidos intentan hacernos creer que este nuevo empleo salvará nuestras pensiones y que se financiará mejor el Estado de bienestar, cuando en realidad con aquellos sueldos de trabajadores pobres, ni unos ni otros financian sus propias prestaciones, ni qué decir ya de los no ocupados e inactivos. Los daños colaterales sobre la ciudadanía de esta manera de crecer quedan en manos de nuestras administraciones, que, sin financiación suficiente, sufren la presión en los servicios sociales que ejercen los recién llegados, más frágiles que los autóctonos, y que aparentan restar el acceso a los ciudadanos locales de ciertos servicios del bienestar. Sufre la cohesión social, el patrimonio natural, la lengua y la cultura Es evidente que nuestros poderes públicos no están haciendo bien su trabajo. En su defensa podría matizar algunas afirmaciones, pero no cambiaría, creo, la sustancia de los argumentos.

Guillem López i Casasnovas
Guillem López i Casasnovas
Catedrático de Economía de la UPF

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.