El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha sacado pecho este jueves de la apuesta que esta compañía ha hecho de forma histórica en instalaciones de refino, pese a la tendencia anti carburantes fósiles de la legislación europea que ha propiciado el cierre de 35 refinerías en el continente en los últimos 15 años.
Brufau ha recordado que si en la actualidad España puede presumir de que no tiene problemas de suministro de queroseno, como le ocurre al resto de Europa, se debe a la inversión privada de Repsol de 15.000 millones de euros en plantas de refino, mientras en Europa se han cerrado 35 refinerías. “Ha sido una inversión privada, sin apoyo ni reconocimiento público. Hoy nos hemos dado cuenta de que España puede producir queroseno cuando Europa no puede. Debemos saber que es posible gracias a esta casa. Aunque sea tarde, bienvenido sea el reconocimiento del sistema del refino español”, se congratuló Brufau.
El presidente de Repsol ha realizado estas afirmaciones en el discurso pronunciado ante la Junta de Accionistas de Repsol que se ha celebrado hoy en la sede central de la compañía. Mientras, los sindicatos en la calle pedían actualización de sus remuneraciones al IPC a ritmo de batucada.
El mensaje de Brufau ha sido reforzado por el consejero delegado, Josu Jon Imaz, quien no descarta que en las próximas semanas se vivan “situaciones de problemas de suministro en Europa”. Estos problemas ya fueron atisbados por Repsol desde el comienzo de la guerra en Irán, y por ello la compañía ha invertido 1.500 millones desde ese día para asegurar ese suministro. “Nuestro compromiso con la economía española es absoluto. Repsol ha hecho un esfuerzo relevante para salvar el suministro a la industria del turismo este verano. Podemos garantizar que vamos a suministrar a todos nuestros clientes, y además tenemos un excedente del 25%”, ha especificado Imaz.
Como suele ser habitual cada año, Brufau ha hecho un detallado repaso por la situación económica mundial que en esta ocasión ha calificado de “sin precedentes en el planeta” y que deja “una auténtica incertidumbre sobre el comportamiento en los próximos años”.
La recomendación que Brufau hace a la Comisión Europea es que apueste por impulsar la autonomía estratégica y la seguridad de suministro. “Europa necesita plantear la seguridad como nunca antes lo había hecho”, ha afirmado.
El presidente de Repsol ha vuelto a defender que los objetivos de Bruselas en materia de transición ecológica lo único que han conseguido ha sido recortar la rentabilidad de la industria sin que ello se traduzca en mayores emisiones de CO2.
Por ello, ha reclamado que deje de centrar el futuro en la electrificación y trate con las mismas reglas del juego a todas las fuentes de generación. “Que nadie se equivoque. Repsol mantiene los objetivos de ser neutra en carbono en 2050, pero hasta que eso llegue, hay que apostar por las energías que ayudan a rebajar las emisiones sin ideología de por medio”, ha añadido.
Además, Brufau ha llamado a no imponer costes excesivos a la industria europea y a que la regulación incentive los combustibles renovables en igualdad de condiciones que la electricidad renovable.
“Reflexión, reflexión y reflexión. Menos demagogia y menos ideología”, ha reclamado Brufau. Por su parte, Imaz ha añadido que “espero que esta vez sí, Europa aprenda la lección y valoremos la seguridad de suministro, que la accesibilidad de las energías asequibles sea una prioridad”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.