El nuevo formato organizado por el Clúster de l'Energia Eficient de Catalunya (CEEC), con La Vanguardia como media partner y el apoyo de Red Eléctrica, se presentó en sociedad para responder a una realidad cada vez más evidente: los retos energéticos ya no pueden abordarse de forma aislada. La transición hacia la descarbonización está estrechamente conectada con otras transformaciones como la reindustrialización, la competitividad empresarial, las infraestructuras, la innovación y la territorialidad.
“Àgora CEEC quiere ser una plataforma de reflexión y de debate sobre la reconfiguración del modelo energético hacia uno descarbonizado, digitalizado y democrático en un contexto, además, geopolíticamente incierto”, expresó Ig nasi Clariana, presidente del Clúster de l'Energia Eficient de Catalunya, durante la sesión inaugural. Entre los retos a los que se enfrenta el sector, Clariana mencionó que la demanda eléctrica no ha crecido a la velocidad necesaria y que, entre otros aspectos, es fundamental acelerar la electrificación del transporte y de la industria.
Los retos energéticos ya no se abordan de forma aislada: descarbonización, reindustrialización y competitividad avanzan juntas
Debate y 'networking'
La nueva propuesta del CEEC adopta un formato ágil que combina ponencias de alto nivel, debate estratégico y networking empresarial. Cada sesión reunirá a directivos de empresas, a representantes institucionales, a expertos y a profesionales con el objetivo de generar ideas, conexiones y debate sobre tres pilares: el energético, el económico y el social. “En el contexto actual de cambio climático, la energía es clave, ya que las inversiones en eficiencia, electrificación y sostenibilidad son un factor de competitividad, aunque hace falta valentía política y creer firmemente en las renovables como impulsoras de la autonomía energética”, valoró Clariana.
El invitado principal de la puesta de largo del Àgora CEEC fue Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo del Gobierno de España. Preguntado por Enric Sierra, vicedirector de La Vanguardia, Hereu destacó la importancia de la transición energética en la lucha contra el cambio climático, cuyos efectos medioambientales y económicos han vuelto a ponerse en duda desde algunos gobiernos, y defendió que la reindustrialización debe ir unida a la descarbonización.
Señaló, además, dos factores para reforzar esta apuesta: la seguridad económica y la autonomía estratégica. “Por un lado, apostar por un mix energético reduce la dependencia de terceros sobre las energías fósiles y del gas. En el caso del segundo, responde a una revisión del modelo actual de globalización, porque depende enormemente de la geopolítica y condiciona las políticas industriales”, aseguró Hereu.
El ministro reconoció que alcanzar la transición energética está supeditado a la planificación de recursos y de políticas públicas que deben continuar una vez concluyan los Fondos Next Generation. “Hay que reforzar la base industrial europea y volver a atraer actividad productiva, ya que es imprescindible que la cadena de valor esté en Europa”, valoró. El ministro lanzó, además, un llamamiento al sector. “Necesitamos persistir en todo aquello que los clústeres impulsan porque nos interesa que al sector le vaya bien para que de esta transición energética salga una industria más resiliente y competitiva”, señaló.
Trinidad Sala, delegada de Catalunya de Red Eléctrica, cerró el encuentro agradeciendo que las administraciones sean conscientes del papel que desempeñan las infraestructuras eléctricas para conseguir que las actividades industriales sean sostenibles. “El futuro de la industria va unido a la descarbonización, y uno de sus pilares es justamente la electrificación. Nos sumamos al impulso de las administraciones para, desde la sostenibilidad y el diálogo, trabajar con el territorio e impulsar y consolidar nuevas industrias e inversiones que garanticen el desarrollo económico de nuestro país”, afirmó Sala
Catalunya, por debajo de la media en renovables
Catalunya cubre con energías renovables el 21,6% de su energía, una cifra que queda lejos del 56% del conjunto del Estado. El reto es mayúsculo: la transición energética exige que en 2030 al menos el 50% de la energía sea de origen renovable, un objetivo en el que el ministro Jordi Hereu reivindicó el papel de los clústeres como “catalizadores fundamentales”.
540 millones en PERTE
Es la inversión del Gobierno en descarbonización industrial. Para acelerar el cambio, el ministro reclamó reforzar el almacenamiento, la flexibilidad y las redes eléctricas, con una inversión cuantitativa y cualitativa que permita desplegar una red capaz de impulsar sectores como el vehículo eléctrico. El mensaje de fondo, compartido por organizadores e instituciones, es que acelerar las renovables es ya una cuestión de competitividad industrial y de autonomía energética.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.