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Dinero Presidenta de Feique

Teresa Rasero: “Hay que pelear por la química como primer exportador”

El sector químico se reúne en Barcelona por el veterano salón Expoquimia

Teresa Rasero: “Hay que pelear por la química como primer exportador”
Andreu Esteban
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Actualizado hace 15 h Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Se define como “la industria de las industrias”.
  • 02La química está en la base de casi todo lo que se produce en una economía moderna.
  • 03Y, como elemento omnipresente, también es vulnerable al impacto de los mayores costes energéticos y la competencia de países como China.
  • 04Teresa Rasero es la presidenta de Feique, la patronal española del sector, que esta semana se ha dado cita en el recinto de Gran Vía de Fira de Barcelona durante el encuentro internacional Expoquimia.

Se define como “la industria de las industrias”. La química está en la base de casi todo lo que se produce en una economía moderna. Y, como elemento omnipresente, también es vulnerable al impacto de los mayores costes energéticos y la competencia de países como China. Teresa Rasero es la presidenta de Feique, la patronal española del sector, que esta semana se ha dado cita en el recinto de Gran Vía de Fira de Barcelona durante el encuentro internacional Expoquimia.

“Es necesario invertir 65.000 millones de euros de aquí a 2050 solo en España para alcanzar el ‘net zero’”

¿Qué peso económico tiene el sector químico en España?

Es el segundo sector industrial de España; pesa aproximadamente el 12% del PIB industrial y casi el 4% del PIB nacional. Entre puestos de trabajo directos e indirectos, estamos hablando de un millón de personas. Además, somos el primer sector innovador por gasto en I+D y el primer exportador. A esta industria tan sólida hay que acompañarla ahora en su transformación.

¿Cómo se está transformando?

Estamos hablando de avanzar hacia el net zero de emisiones en 2050. Para eso es necesario invertir 65.000 millones de euros de aquí a esa fecha solo en España; unos 2.600 millones al año. Pero para poder invertir, lo primero que necesitas es ser competitivo. Hemos hecho muy bien los deberes en reducción de emisiones y eficiencia energética, pero en este entorno donde la incertidumbre es la única constante, nos encontramos con que la química básica está sufriendo.¿Por qué padece tanto? Porque es muy intensiva en energía y estos costes son nuestro principal problema hoy en día. La química básica es el inicio de toda la cadena: a partir de ella se producen detergentes, principios activos de medicamentos o pinturas. Si ese tercio de la química no está, no estarán después los otros dos tercios.

¿A qué partes del mundo se está yendo esta actividad?

Nos encontramos con que países como China están invirtiendo en sobrecapacidad que puede expulsar a actores del mercado. Desde que empezó la guerra de Ucrania, el coste del gas ha subido un 175%, el del CO2otro 170% y la electricidad entre un 65% y un 70. Antes cerrábamos esa brecha con eficiencia, talento e innovación, pero ahora el diferencial es demasiado grande. China no compite con las mismas reglas. Ni tiene las mismas regulaciones exigentes en términos de medio ambiente que la UE.

¿Qué normativas les impiden ser más competitivos?

En Europa, los costes de regulación han pasado de representar un 4% a un 12-13% en los últimos cinco años. Es una mochila que te echas a la espalda y que te quita competitividad. Entendemos que la regulación es necesaria, pero no la sobrerregulación. También nos afecta el CBAM (el mecanismo de ajuste de carbono en frontera), que puede ir bien para frenar importaciones de otros países, pero no para ayudarte a exportar. Pedimos que se regule con mucha cabeza.

Y en la legislación estatal, ¿qué cambios querría ver?

En España, las compensaciones por emisiones de CO2tienen un límite que no existe en Alemania, Francia o Italia. Además, queremos que las medidas coyunturales que se han tomado por la crisis del estrecho de Ormuz sean estructurales. Pedimos reducir el impuesto del 7% a la producción y una reducción de peajes para la industria electrointensiva, como tienen en Alemania.

Dow acaba de anunciar recortes de plantilla. ¿Existe un riesgo real de pérdida de capacidad productiva?

Nuestra patronal europea, CEFIC, encargó un estudio que muestra que en los últimos años han cerrado 126 plantas en Europa, lo que supone una reducción de 37 millones de toneladas de producción (un 9%). En España, hemos resistido mejor porque contábamos con una energía renovable que nos podía hacer más competitivos. Pero tenemos una oportunidad muy importante, y el tren está pasando. Si no nos subimos ahora, no volverá a pasar.

¿Habla de reindustrializar?

Podríamos estar hablando de reindustrializar España, en vez de estar hablando de que tenemos miedo que si no hay inversiones habrá desinversiones. La química es fundamental para toda la industria y para la resiliencia y la autonomía del país. Necesitamos con urgencia estas medidas. La posición como primer exportador puede estar en riesgo. Hay que pelear por la química porque merece la pena.

¿Es realista alcanzar la autonomía estratégica en la química?

Con todos los ejemplos que estamos viendo de lo compleja que es la geopolítica mundial, es básico tener autonomía estratégica. Nosotros suministramos a un 98% de las industrias. Es básico tener una petroquímica fuerte. La red de refinerías que tenemos en España y sus producciones de queroseno son fundamentales, como estamos viendo en todo este conflicto. Lo están viviendo en otros países; afecta al turismo y a toda la economía.

Hace falta actuar.

No nos podemos sentar a esperar. Y además, insisto, es que hay una oportunidad ahora. Si la oportunidad se toma, es fantástica y podemos todavía salir más fuertes, con un sector químico más potente. Y si no, vamos a ver cómo esas inversiones se hacen en otras geografías. En su lugar, va a haber desinversiones. Será progresivo, pero es justo lo que queremos (y podemos) evitar.

¿En qué punto están en la descarbonización del sector?

Desde 2005 hemos reducido las emisiones de gases de efecto invernadero un 49,3%. Pero hemos hecho la parte más fácil. El 50% que queda de aquí a 2050 es el más complicado porque requiere nuevas tecnologías: captura de CO2,hidrógeno, llegar a temperaturas más altas con la electrificación, biometano... Vamos a poder cambiar cadenas de la química que ahora están basadas en combustibles fósiles. Esto se puede desarrollar, pero ahora no es económicamente viable. Se puede hacer amoniaco verde. ¿Es más caro? Sí, claro. Tiene que llegar un momento en que haya una igualdad de condiciones, para que al final el consumidor opte por una opción más sostenible.

¿Cómo ve la industria química catalana en este momento?

Es el principal centro de la química del país y el polo del sur de Europa. Expoquimia ha celebrado ahora sus 60 primeros años y seguirá siempre aquí en Catalunya. Tarragona es un ejemplo de colaboración entre las distintas empresas porque muchas están interrelacionadas y producen las unas para las otras. Han creado un ecosistema superpotente. Conservarlo y potenciarlo tiene que ser una prioridad para Catalunya, sin lugar a dudas.

Paula Solanas Alfaro
Paula Solanas Alfaro
Dinero

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.