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De la electricidad al transporte, la economía europea tiene sed

La escasez de lluvias amenaza la producción agraria, la generación energética y el comercio fluvial de mercancías para la industria

De la electricidad al transporte, la economía europea tiene sed
El río Moldava, en la República Checa, este verano bajo mínimosMartin Divisek / EFE
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Actualizado hace 27 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01“El calor, junto con los niveles excepcionalmente bajos de humedad del suelo y la sequía, está teniendo­ un impacto devastador en los ecosistemas, la agricultura, los niveles de los ríos, el transporte y la energía, además de aumentar el riesgo de incendios”.
  • 02La advertencia es de la Organización Meteorológica Mundial, que señala que Europa Occidental ha experimentado “el periodo de junio-julio más caluroso de su historia “, una tendencia que ha continuado en agosto.  Este verano especialmente seco y caluroso ha sumido a países europeos típicamente lluviosos como Francia, Alemania, Suiza o Reino Unido en una grave crisis hídrica.
  • 03La lluvia no, pero el goteo de malas noticias es una constante.
  • 04La última llega de la mano del último informe del Centro Común de Investigación, que indica que la previsión de cosechas de los cultivos de verano en la Unión Europea se sitúa hasta un 14% por debajo de la media de los últimos cinco años “debido al déficit hídrico excepcional y el calor persistente”.  La práctica totalidad de la producción agraria de la Europa occidental se está viendo perjudicada.

“El calor, junto con los niveles excepcionalmente bajos de humedad del suelo y la sequía, está teniendo­ un impacto devastador en los ecosistemas, la agricultura, los niveles de los ríos, el transporte y la energía, además de aumentar el riesgo de incendios”. La advertencia es de la Organización Meteorológica Mundial, que señala que Europa Occidental ha experimentado “el periodo de junio-julio más caluroso de su historia “, una tendencia que ha continuado en agosto. 

Este verano especialmente seco y caluroso ha sumido a países europeos típicamente lluviosos como Francia, Alemania, Suiza o Reino Unido en una grave crisis hídrica. La lluvia no, pero el goteo de malas noticias es una constante. La última llega de la mano del último informe del Centro Común de Investigación, que indica que la previsión de cosechas de los cultivos de verano en la Unión Europea se sitúa hasta un 14% por debajo de la media de los últimos cinco años “debido al déficit hídrico excepcional y el calor persistente”. 

La práctica totalidad de la producción agraria de la Europa occidental se está viendo perjudicada. En el caso del maíz, que es uno de los cultivos con mayores requerimientos hídricos, las agencias Expana y Argus prevén que la producción francesa de este cultivo caerá aproximadamente a la mitad, siendo la menor cosecha desde el año 1976. 

En Alemania, los buques de mayor capacidad han reducido carga compensando con trenes y camiones

“La agricultura del norte de Europa no está preparada para estos episodios de falta de lluvias, elevadas temperaturas y alta evapotranspiración”, alerta Ignasi Servià Goixart, ingeniero agrónomo experto en temas de agua y regadío. “La adaptación al cambio climático está comportando y comportará que, para garantizar una determinada producción agrícola, se incremente la latitud y la altitud del regadío”, añade el experto. 

La generación de electricidad tampoco está a salvo del calor extremo. Más allá de las centrales hidroeléctricas, altamente dependientes del recurso hídrico, diversas plantas nucleares se han visto forzadas a parar o reducir su actividad por la falta de agua, necesaria para la refrigeración de estas instalaciones. Francia es el país más afectado, por su gran dependencia de la generación nuclear, pero también se han visto afectadas centrales nucleares de Hungría, Rumanía y Suiza. 

El bajo nivel de los grandes ríos de la Europa occidental, algunos de los cuales rozan mínimos históricos, también afecta el transporte fluvial, especialmente de mercancías. En Alemania, los buques de mayor capacidad se han visto obligados a reducir su carga, lo que implica distribuir la mercancía en más embarcaciones o trasladarla en ferrocarril o en carretera. Como consecuencia, los costes de transporte se han visto incrementados. Además, la Cámara de Industria y Comercio alemana advierte de posibles problemas de abastecimiento de materias primas esenciales para la industria, como el carbón, el petróleo crudo y el gas natural, que normalmente se transportan en barcos. 

Tampoco faltan problemas de abastecimiento en la red de agua. La ministra de Transición Ecológica de Francia, Monique Barbut, ha reconocido que más de 40.000 personas están afectadas por cortes de agua. El Ejecutivo francés también comunicó a principios de agosto que el abastecimiento de más de 550.000 habitantes está “en tensión” y que cerca de tres millones de personas viven en territorios en vigilancia por riesgo de abastecimiento. También en Catalunya hay municipios que han tenido problemas de abastecimiento, como el Pont de Suert u Olost. 

Francia ha reconocido que más de 40.000 personas se han visto afectadas por cortes de agua por la situación

Este goteo de malas noticias hídricas tiene en su desembocadura al consumidor final. La menor generación eléctrica y la caída de la producción agraria tensionan al alza los precios de la electricidad y la alimentación, según advierte la firma de gestión de activos AllianzGI en un análisis reciente titulado Europe’s 2026 drought: short-term shock, long-term lessons (La sequía en Europa en 2026: impacto a corto plazo, lecciones a largo plazo). Firmado por Christian Schulz y Antje Stobbe, el documento prevé también que la crisis hídrica sea un “argumento a favor de dos subidas adicionales de tipos por parte del Banco Central Europeo este año”. 

La consecuencia última es una frenada de la economía. A falta de previsiones para el conjunto de los países de la Unión Europea, AllianzGI estima que la actual crisis hídrica tendrá “un efecto de alrededor del 0,1%-0,4% sobre el PIB alemán del tercer trimestre”. La Europa en la que siempre llovía y no le hacía falta preocuparse por el agua tiene ahora sed y las previsiones climatológicas indican que es mejor que se vaya acostumbrando a este nuevo panorama provocado por el cambio climático. Como ha advertido la organización ecologista Greenpeace en un comunicado: “La crisis hídrica ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una emergencia presente en todo el continente europeo”.

LF
Lorena Farràs
Dinero

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.