“El combustible está a 1,4 euros el litro, cuando en enero estaba entre 0,5 y 0,6 euros. Son precios insoportables para el sector”, se lamenta Javier Garat, secretario general de la Confederación Española de Pesca (Cepesca) y presidente de la Asociación de las Organizaciones Nacionales de Empresas Pesqueras de la Unión Europea (Europêche). Las tensiones en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz y del oleoducto de Yanbu están pasando una cara factura a la flota pesquera. Ante esta situación, algunas embarcaciones han dejado de salir a pescar y se esperan más amarres.
Llueve sobre mojado en el sector pesquero, tanto de forma literal como figurada. “Los días permitidos de pesca se han visto reducidos a casi la mitad, al mismo tiempo que las embarcaciones han tenido que hacer grandes esfuerzos para aplicar medidas, como la implementación de puertas voladoras de arrastre”, indica Garat. El secretario general de Cepesca señala que el 60% de las embarcaciones ya cuenta con este tipo de puertas, que al no tocar el suelo marino reducen el impacto sobre este, así como el consumo de combustible y la emisión de gases de efecto invernadero.
La reducción de las jornadas permitidas de pesca responde a la necesidad de recuperar poblaciones de peces que han sido sobreexplotadas. Sin embargo, la entidad ambientalista Oceana pone en duda la eficacia de algunas de las actuales medidas en vigor. Entre ellas se encuentran “el uso de las puertas voladoras de arrastre, el aumento de las tallas mínimas de referencia para la conservación sin medidas complementarias que mejoren la selectividad de las artes, los cierres mal diseñados y los planes de desguace de buques”.
A la espera de que este mes de septiembre la Comisión Europea publique su propuesta de posibilidades de pesca para el 2027, Oceana ha publicado un informe que concluye que es necesario aplicar cambios al actual mecanismo de compensación de la UE para los buques pesqueros del Mediterráneo occidental. En concreto, la ONG pide acabar con los días adicionales de pesca que se conceden a los arrastreros a cambio de adoptar artes de pesca más selectivas y otras medidas de conservación destinadas a reducir la mortalidad pesquera. El problema, según el análisis de Oceana, es que el número de días adicionales de pesca que se conceden por aplicar estas medidas “no se calcula de forma transparente”. “Para contribuir a la recuperación de estas poblaciones y a la viabilidad futura de la pesca en el Mediterráneo, el mecanismo debe basarse en criterios científicos, ser transparente y demostrar sus resultados”, en palabras de Javier López, director de la campaña de pesca sostenible en Oceana Europa.
El 60% de las embarcaciones cuenta con puertas voladoras de arrastre, que al no tocar el suelo marino reducen el impacto sobre este Dato
Javier Garat denuncia que el informe de Oceana no intenta más que “poner presión para que se acabe prohibiendo la pesca de arrastre”. El presidente de Europêche asegura que los “esfuerzos de la flota pesquera sí están teniendo resultados positivos en la recuperación de las poblaciones pesqueras”. “El problema –añade el experto– es que los informes a los que hace referencia el estudio de Oceana son anteriores y no reflejan las mejoras alcanzadas a día de hoy”.
La pesca de arrastre de fondo o demersal utiliza redes de arrastre para capturar peces y otras especies marinas que viven en el fondo marino o cerca de él. Algunas de las principales especies objeto de la pesca de arrastre son la gamba de altura, merluza, salmonete de fango, pota, gamba rosada, jurel, galera y breca, entre otras.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.