Munich ha logrado un acuerdo con la banca para refinanciar un pasivo de más de 18 millones de euros. Después de varios meses de negociaciones, la histórica marca catalana de calzado deportivo ha logrado convencer a distintas entidades financieras para esperar diez años a obtener el retorno de la deuda. Entre las acreedoras, se encuentran CaixaBank y Banco Santander –con el 26% del pasivo cada una– mientras que el resto se divide entre entidades como Banco Sabadell, Ibercaja y Bankinter.
Fuentes consultadas confirman que no se ha pactado ninguna quita, solo la recalendarización de las esperas a un plazo de diez años. “En los próximos días, se van a recabar las últimas firmas con la idea de llevar el plan de reestructuración ante los tribunales para blindarlo con la homologación judicial”, apuntan. El experto en la reestructuración ha sido Jordi Castiñeira, director de la firma Interpath Spain.
Con este acuerdo, la familia Berneda obtiene un poco de tranquilidad después de vivir meses convulsos, marcados por las negociaciones con la banca y ajustes en la estructura. A lo largo de los últimos meses, la firmo ha cerrado algo menos de una decena de establecimientos. En su página web, constan ahora una veintena de locales, repartidos entre Barcelona, Tarragona, Girona, Andorra, Madrid, Sevilla, Mallorca, Castellón, Murcia y otras localidades de Galicia y el País Vasco. Además, la compañía tiene presencia en distintos centros de El Corte Inglés.
Según los trabajadores, la intención de la compañía es llegar a cerrar una quincena de establecimientos. Estos ajustes ya han derivado en una oleada de despidos, que han afectado a dependientes de las tiendas. El pasado agosto, la empresa anunció un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que implicó el recorte de 65 puestos de trabajo, lo que supone el 16% de la plantilla.
Fundada el año 1939 en Sant Boi de Llobregat, Munich ha gozado durante décadas de reconocimiento en el sector del calzado deportivo. En los últimos años, la firma controlada por los hermanos Xavier y David Berneda ha apostado por la diversificación del negocio con el lanzamiento de prendas de ropa y de accesorios, una apuesta que ha resultado demasiado agresiva combinada con la expansión de tiendas físicas.
A pesar de los ajustes en la estructura, y del aplazamiento del retorno de la deuda, la empresa tiene la intención de mantener la cadena productiva intacta, combinando el diseño y la fabricación local con la subcontratación de algunos servicios de producción. Con sede en Capellades, Munich prevé este año un descenso de los ingresos hasta los 70 millones de euros frente a los 80 millones del ejercicio pasado.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.