El Grupo Renault considera España “su segundo hogar”. Y también su segundo polo de fabricación más importante, después de Francia, reforzado en los últimos meses por la adjudicación de cinco modelos, tres híbridos y dos eléctricos puros, y la plataforma nativa eléctrica RGEV Medium 2.0.
La compañía francesa invertirá 600 millones de euros hasta 2030 en las adaptaciones necesarias de las instalaciones industriales de Valladolid y Palencia para la llegada de los nuevos modelos. “Esta inversión refleja el compromiso a largo plazo del grupo con España como un polo estratégico de innovación, ingeniería y excelencia industrial”, señaló la empresa.
“España es un país estratégico para el Grupo, no solo a nivel productivo y comercial, también por el ecosistema generado alrededor de su actividad propia, incluyendo proveedores de componentes, energéticos y de movilidad”, afirma Christian Stein, consejero delegado de Renault en España. El grupo, en su anterior plan estratégico 'Renaulution', situó a España como su 'hub' mundial de producción de vehículos híbridos. La factoría de Palencia fabrica los modelos Austral, Rafale y Espace, mientras que el centro de Valladolid produce los Renault Symbioz o Captur y también los Mitsubishi Grandis y ASX.
El despliegue del plan estratégico futuREady en España contempla la adjudicación de cinco nuevos modelos a las factorías de Valladolid y Palencia, incluyendo dos vehículos eléctricos del segmento C que se fabricarán en Palencia. Además, la factoría de Carrocerías en Valladolid contará con una nueva línea de montaje de baterías.
Stein destacó el compromiso del grupo con sus fábricas, el acuerdo social alcanzado con los trabajadores y el apoyo de las instituciones. La negociación del convenio colectivo del que dependía la llegada de estos modelos fue convulsa porque el grupo pedía ajustes y los trabajadores recuperar poder adquisitivo perdido tras los años de alta inflación. Los sindicatos convocaron movilizaciones, una situación que hacía décadas que no se daba en las fábricas, y el grupo llegó a suspender las adjudicaciones. La negociación se cerró el pasado 26 de mayo con la intervención del propio ministro de Industria, Jordi Hereu, en una reunión en Madrid en el ministerio. “Nuestra ambición es continuar siendo un fabricante de referencia en España y a nivel europeo”, afirma Stein. Estas inversiones aseguran el futuro de 6.000 empleos, según la compañía.
La decisión de reforzar las inversiones en España se apoya, según la empresa, en varios factores que han resultado determinantes para la adjudicación de este nuevo plan industrial. Entre ellos destacan la “competitividad demostrada por las factorías españolas, la calidad de sus procesos productivos, la excelencia operacional alcanzada por sus equipos y la incorporación de nuevas tecnologías industriales”.
Uno de los principales hitos es la adjudicación a la factoría de Palencia de la nueva plataforma nativa eléctrica RGEV Medium 2.0, la arquitectura más avanzada del Grupo para la próxima generación de vehículos eléctricos. La implantación de la plataforma permitirá que, por primera vez en los 75 años de historia del Grupo Renault en España, las fábricas españolas produzcan estos modelos “marcando una nueva etapa para la compañía y para la industria automovilística nacional”, afirmaron.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.