Hace 120 años que las pastillas Juanola cumplen con su eslogan de luchar contra la tos, aclarar la voz y refrescar la boca. La marca, ideada por Manuel Juanola en una farmacia del barrio de Gràcia en 1906, celebra este aniversario vendiendo tres millones anuales de cajas de sus míticos rombos de regaliz y con la voluntad de aprovechar su capacidad industrial para otros productos farmacéuticos. La italiana Angelini Pharma, que compró la empresa catalana en 1996, ha invertido cerca de medio millón de euros en maquinaria para producir los parches térmicos contra el dolor ThermaCare en la planta de Juanola en Sant Quize del Vallès. El director de cadena de suministros del grupo transalpino en España y responsable de la fábrica, Isidoro Martínez, prevé que salgan 700.000 unidades al año.
Desde la pandemia, Angelini Pharma también está usando estas instalaciones vallesanas para producir muestras de sus otros productos, como por ejemplo, la gama de complementos para conciliar el sueño Soñodina o los multivitamínicos Leotron. Para ello, invirtió cerca de 150.000 euros más en nueva maquinaria.
La marca de pastillas para la tos cumple 120 años y factura 15 millones de euros con sus productos
En cierta medida, la fábrica de Juanola se parece más a un obrador de panadería que a un complejo farmacéutico, aunque comparte con este último sus elevados estándares de seguridad. Un equipo de tan solo siete trabajadores son los encargados de amasar la materia prima de las pastillas de regaliz, que después se aplana y corta en su formato icónico. “El concepto es el mismo que hace 120 años, pero ahora las máquinas que trabajan la masa tienen capacidad para 110 kilos”, cuenta Martínez. El olor mentolado inunda toda la planta, inaugurada en 2004, aunque la empresa ha ido incorporando otros ingredientes como el limón, la naranja o el própolis en sus recetas. De hecho, el regaliz ya representa tan solo el 5% en sus productos para cuidar la garganta. Desde Juanola son conscientes que su sabor original no es para todos los gustos y buscan cómo acercarse a las nuevas generaciones. La facturación de la marca se situa alrededor de los 15 millones de euros anuales.
Además de la firma catalana, Angelini Pharma también cuenta con una línea de productos oftalmológicos para cuidar la salud ocular, así como un área de tratamientos farmacológicos para patologías que afectan al sistema neurológico, como la epilepsia. Su filial española, con sede en Viladecans, da empleo a 160 personas y obtuvo unos ingresos de 99,7 millones de euros el año pasado, con 30,3 millones de ganancias. En global, el grupo italiano facturó 1.700 millones.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.