Las stock options son “una forma de retribución variable mediante la cual la empresa concede al trabajador el derecho a adquirir, durante un periodo de tiempo determinado, un número concreto de acciones de la compañía a un precio previamente fijado”, tal y como explica Carmen Caro, abogada especialista en derecho de familia.
En este tipo de sistema, el beneficio económico para el trabajador se produce cuando el valor de mercado de las acciones es superior al precio de compra pactado. En la actualidad, se están convirtiendo en “un activo cada vez más utilizado en startups y empresas tecnológicas, cuyo objetivo es atraer y fidelizar talento, así como alinear los intereses del trabajador con los de la empresa y sus accionistas”, según matiza Delia Rodríguez, experta en derecho de familia y planificación patrimonial y CEO de Vestalia Abogados.
¿Cómo se reparten las stock options tras el divorcio en régimen de gananciales?
La jurisprudencia establece que las stock options tienen naturaleza retributiva y son gananciales en la medida en que se hayan generado durante el matrimonio.
Es decir, que en caso de que las acciones generen beneficio económico, se tendrá derecho a cobrar la parte correspondiente al beneficio económico producido durante la duración del periodo matrimonial, restando el coste de adquisición del activo, así como otros pagos derivados.
Esta postura judicial no está exenta de polémica, dado que existen visiones enfrentadas en relación al reparto de estas acciones. Por un lado, una parte de la doctrina defiende que, “si las stock options se han generado durante el matrimonio, el beneficio posterior también debe repartirse, incluso cuando se materializa tras la disolución”, debido a que esta recompensa económica es fruto del trabajo prestado durante la sociedad de gananciales.
En cambio, existe otro grupo de partidarios dentro de la abogacía cuya postura sostiene que, aunque el derecho a las stock options nace durante el matrimonio, “su valor debe repartirse de forma proporcional al tiempo o esfuerzo efectivamente desarrollado en la sociedad de gananciales”, tal y como explica la abogada Rodríguez. Para defender esta tesis, utilizan el propio plan de las acciones como prueba y solicitan una liquidación que diferencie la parte devengada durante el matrimonio, frente al beneficio obtenido de manera posterior tras la ruptura.
Por último, cabe remarcar que las stock options tributan como rendimiento del trabajo cuando se reconocen o se ejercitan como parte del salario del empleado debido a su relación laboral, así como cuando generan un incremento o ganancia patrimonial en el marco del divorcio o la liquidación del régimen económico. No obstante, no existe tributación en el momento del reparto o en la comprensión económica a la otra parte, tampoco en el IRPF, aunque su tratamiento puede depender de cómo se articule jurídicamente la operación, tal y como matiza la abogada Rodríguez.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.