Explora La Vanguardia
Apariencia
A
Contraste
BolsilloDineroFinanzas personalesEmprendedoresInnovaciónLegalOpiniónPodcast
Suscríbete
Bolsillo

Qué debes revisar al apuntarte al gimnasio para no gastar de más

En un mes típico para volver a la rutina o instalarla, las cuotas, la permanencia y los servicios marcan la diferencia

Qué debes revisar al apuntarte al gimnasio para no gastar de más
La rutina del gimnasio vuelve a la vida de muchosÀlex Garcia
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 20 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Septiembre es un mes de vuelta a la rutina y nuevos propósitos.
  • 02O de recuperar los olvidados en terrazas y excesos del verano.
  • 03Los gimnasios viven una época fuerte de inscripciones.
  • 04Entre ofertas para captar clientes, un gran abanico y cada vez más servicios asociados, revisar los detalles y acertar con el centro son claves para no instalar luego un gasto excesivo en el presupuesto.

Septiembre es un mes de vuelta a la rutina y nuevos propósitos. O de recuperar los olvidados en terrazas y excesos del verano. Los gimnasios viven una época fuerte de inscripciones. Entre ofertas para captar clientes, un gran abanico y cada vez más servicios asociados, revisar los detalles y acertar con el centro son claves para no instalar luego un gasto excesivo en el presupuesto.

Por lo general, al apuntarse se abona una matrícula –que en septiembre se suele bonificar, por lo que es buen momento– y se pactan las cuotas, con o sin permanencia. “Como ocurre con cualquier servicio, lo importante es leer bien las condiciones y entender exactamente qué incluye la cuota”, señala Isabel Rivillas, directora de marketing de VivaGym en España y Portugal. “Se necesitan condiciones claras y transparentes para poder comparar correctamente”, sigue. No siempre es sencillo porque algunas cadenas han pasado a cobrar cada cuatro semanas, lo que en la práctica supone abonar la cuota 13 veces en el año. También hay que revisar el precio que se pasa a pagar tras la oferta. Rivillas señala que el perfil de usuario ha variado, que antes iba mucho al precio y el low cost al decidir, pero hoy exige más: clases, equipamiento suficiente y horario amplio. En su caso, se definen como high value, low price, buscando alto valor y bajo precio. En VivaGym, Synergym, Fitness Park o Basic Fit, de público similar, la cuota básica está en los 20-40 euros.

Las ofertas que cobran la cuota cada cuatro semanas implican trece pagos en el conjunto del año, no doce

En los últimos años han proliferado los gimnasios 24/7, abiertos las 24 horas de los siete días de la semana. Enrique Iranzo es director de desarrollo de negocio de Anytime Fitness, con esta propuesta. “Va orientada a todo tipo de perfil, pero también tenemos gente con horarios más complicados”, dice. Estos centros tienen precios algo más altos, pero van “en base al valor ofrecido”, con personalización de entreno y seguimiento. En su caso las tarifas se sitúan en los 46-56 euros. Más incluso se paga en los que apuntan al lujo, con más servicios y rondando los 100 euros.

La alternativa del gimnasio municipal puede salir a cuenta. Su gran baza son unas tarifas amplias, con descuentos para colectivos como familias, mayores o desempleados. En Barcelona, uno con piscina puede ser un 25% más barato para mayores de 65 años sobre lo básico y hay planes en los que los hijos del nucleo familiar no pagan. Para un joven solo, el precio puede resultar alto, pero suele haber más servicios.

Internet es un buen aliado al comparar. Los comparadores GymMatch o FitRadar hacen un buen trabajo de base, si bien suelen recoger las grandes cadenas. Incluso dentro de los centros se pueden dar diferencias según se acepte o no la permanencia. Por ejemplo, Iranzo señala que ofrecen planes con permanencia un 15% más baratos. Rubén Sánchez, secretario general de Facua, advierte que a veces el ahorro por pagar seis o doce meses de golpe “es ínfimo y no merece la pena, y además te impide darte de baja cualquier mes”. 

Las cuotas con permanencia pueden tener descuentos del 15% en algunas cadenas, y colectivos como los mayores optan a mejoras del 25%

Antes de apuntarse hay que revisar las condiciones generales para ver la letra pequeña. Allí se define la forma del cobro, la cuota tras un descuento o las semanas de preaviso necesarias para darse de baja. Una de las cuestiones que más ampollas ha levantado siempre es romper la relación. “Hay establecimientos que imponen un preaviso de muchos días antes de finalizar el mes para comunicar la baja, si es desproporcionada podría suponer una cláusula abusiva”, dice. Es un dato importante porque si se está en un ciclo de un año, el contrato se puede renovar automáticamente por otro año. Desde Facua detectan problemas por estos preavisos y por la falta de atención del personal.

Así, se trata de combinar precio, necesidades y facilidades. Para Sánchez, “hay gimnasios sobredimensionados para las necesidades reales y por ello son más caros”. “La idea es ir a un gimnasio donde uno se sienta cómodo y cerca, ajustado al presupuesto pero sin que el precio lo sea todo”, resume Iranzo.

Luis Federico Florio
Luis Federico Florio
Bolsillo

Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.