Las expectativas de nuevas subidas de los tipos oficiales empujan al principal índice hipotecario a máximos de dos años. La tendencia, que comenzó a mediados del 2025, se ha intensificado en el último mes al situarse el Euribor un punto porcentual por encima que en septiembre del año pasado. En concreto, la media mensual con la que ha cerrado es del 3,24% - a falta de confirmación por parte del Banco de España-. La tasa es la más elevada desde julio del 2024.
Este nuevo incremento obligará a los hogares con préstamos variables a estrecharse el cinturón, pues el encarecimiento de la hipoteca variable media con revisión anual rondará los 100 euros. El índice encadena así tres meses consecutivos de ascensos, si bien el último aumento es el más intenso en lo que va de año, pues en solo un mes ha escalado unos 0,30 puntos porcentuales.
La abrupta subida llega después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera acometer un nuevo incremento de los tipos de interés de 25 puntos básicos, situando la facilidad de depósito en el 2,50%, ante el repunte de la inflación que está provocando el encarecimiento del precio de la energía. Una decisión que el Euribor ya comenzó a descontar durante el verano. El nuevo aumento, por lo tanto, refleja las expectativas del mercado de que los tipos oficiales seguirán una senda al alza en los próximos meses.
Por lo tanto, el último incremento no responde únicamente a una reacción puntual a la decisión del banco central, sino que pone de manifiesto la incertidumbre sobre cuánto tiempo se mantendrán elevados los tipos oficiales y hasta dónde podrían subir. “En septiembre ha habido un cambio muy sustancial de una mayor expectativa de subidas de tipos (de entre el 3,25% y el 3,5%) de las que se habían descontado hasta ahora durante la guerra en Irán”, indica Mª Jesús Fernández, economista senior de Funcas.
En este contexto, los principales pronósticos no son halagüeños: si la situación geopolítica se mantiene y no se vislumbra a corto plazo una salida al conflicto en Oriente Medio, el índice “podría seguir elevado durante los próximos meses y las condiciones de financiación podrían endurecerse”, augura Víctor López, portavoz del comparador y bróker hipotecario Rastreator. Sin embargo, para Fernández el nivel de tipos que el Euribor está reflejando en estos momentos, a su parecer, “es excesivo incluso partiendo de un escenario negativo”. Por lo tanto, considera que “no debería subir” por encima del entorno del 3,38% que rozó el pasado 25 de septiembre en su valor diario.
En todo caso, la tendencia alcista del Euribor pasará factura a los ciudadanos con préstamos variables en vigor. Así, en el caso de una hipoteca con revisión anual, un capital inicial de 180.000 euros a devolver en 25 años y firmada hace un año a Euribor más un diferencial del 1,15% se encarecería unos 100 euros al mes, al pasar la cuota de 887 a 990 euros. Hay que tener en cuenta, no obstante, que los movimientos del Euribor tienen mayor impacto en las hipotecas recientes, al ser el capital pendiente de amortizar de mayor importe, y que más de la mitad de las hipotecas que se han contratado en los últimos años son a tipo fijo, por lo que no están afectadas por las subidas ni las bajadas de este índice hipotecario.
Sin embargo, el repunte sí afectará a los usuarios de banca en busca de financiación para comprar casa, ya que la banca suele ajustar su oferta de hipotecas -tanto fijas como variables- en función del Euribor. “Las entidades pueden mantener la competencia por captar buenos clientes, pero el encarecimiento de la financiación mayorista termina reduciendo el margen para ofrecer tipos muy agresivos”, señala Pablo Vega, experto en finanzas del comparador Roams. El encarecimiento de las hipotecas, ligado a la subida del precio de la vivienda, agravará a aún más el problema de acceso a un techo.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.