01El abrupto encarecimiento del petróleo ha reavivado el fantasma del 2022.
02Aquel año los bancos centrales reaccionaron con varias subidas de tipos para frenar la espiral inflacionista, lo que provocó fuertes pérdidas en el mercado de renta fija, considerado tradicionalmente adecuado para el inversor conservador.
03En esta ocasión, un mes después de que comenzara el conflicto en Irán, los fondos de esta categoría (con 7,6 millones de partícipes en España y un patrimonio de 183.000 millones) empezaron a registrar rentabilidades negativas.
04En marzo llegaron a descender un 1,5% y acumular más de medio punto porcentual de caída en el año, como reacción a expectativas de inflación alta y un endurecimiento de la política monetaria. “El mercado de bonos descontó la subida de tipos que no se ha producido”, explica José Luis Manrique, director de Estudios de Inverco, que se muestra convencido de que la tendencia “se revertirá”.
El abrupto encarecimiento del petróleo ha reavivado el fantasma del 2022. Aquel año los bancos centrales reaccionaron con varias subidas de tipos para frenar la espiral inflacionista, lo que provocó fuertes pérdidas en el mercado de renta fija, considerado tradicionalmente adecuado para el inversor conservador. En esta ocasión, un mes después de que comenzara el conflicto en Irán, los fondos de esta categoría (con 7,6 millones de partícipes en España y un patrimonio de 183.000 millones) empezaron a registrar rentabilidades negativas.
En marzo llegaron a descender un 1,5% y acumular más de medio punto porcentual de caída en el año, como reacción a expectativas de inflación alta y un endurecimiento de la política monetaria. “El mercado de bonos descontó la subida de tipos que no se ha producido”, explica José Luis Manrique, director de Estudios de Inverco, que se muestra convencido de que la tendencia “se revertirá”.
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De momento, tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo (BCE), en sus respectivas reuniones de finales de abril, decidieron esperar a tener datos más definitivos antes de pasar a la acción. Una decisión esperada que, en el último mes, ha aliviado el mercado de renta fija. Los fondos de esta tipología han cerrado de media con ligeras ganancias, de medio punto porcentual (0,2% en el acumulado del año), lo que no aleja la posibilidad de futuras pérdidas debido al escenario geopolítico, lo que puede llevar a los inversores más prudentes a querer deshacer sus posiciones.
En este sentido, Manrique aconseja “mantener la calma y la inversión”, al tiempo que recuerda que el producto más adecuado para un perfil de inversor muy conservador es la renta fija a corto plazo, la que menos sufre cuando el mercado va a la baja. En una línea similar se expresa Damià Rey, director ejecutivo de GVC Institute, quien descarta por ahora grandes subidas de los precios de los bonos y, por lo tanto, bajadas pronunciadas de su rentabilidad.
Fondos de renta fija que pierden dinero en un plazo de cinco años Una inversión no tan segura
La razón, argumenta el economista, es que prevé “subidas de tipos limitadas” en un contexto de inflación “más de oferta que de demanda” y de “endeble” crecimiento de la economía europea. A esto se suma que la tasa interna de retorno (TIR) de los bonos soberanos –como los españoles– se sitúa en niveles “relativamente bajos” en comparación con finales del año pasado, especialmente en el plazo de vencimiento de hasta dos años.
Con todo, el asesor financiero Víctor Alvargonzález recomienda prudencia. “Determinados fondos de renta fija tienen mucha volatilidad, como hemos visto con la guerra ante la subida de las expectativas de inflación. Salvo los de corto plazo, es una inversión que no es segura”.
El socio fundador de Nextep Finance destaca que hay varios fondos de esta categoría, algunos de ellos gestionados por la gran banca, que a cinco años tienen números rojos. Según sus estimaciones, “más de 100.000 partícipes están perdiendo dinero [con este tipo de producto] cuando en un depósito hubieran obtenido una rentabilidad del 7%” en el último lustro. Un porcentaje que podría ser superior en una cartera conservadora bien gestionada.
Si bien reconoce que está “justificado” que los fondos de largo plazo tengan pérdidas cuando se dispara la inflación y los tipos (como ocurrió en el 2022), no es aceptable cuando no logran recuperarse en el transcurso de cinco años, “porque eso indica que no han hecho nada por cubrirse”. En este caso, aconseja deshacer la inversión, e insiste en que es mejor prescindir de fondos de renta fija de largo plazo cuando se produce un choque de oferta de petróleo.
¿La alternativa para un perfil conservador en estas circunstancias? “Un fondo de renta fija a corto plazo, un fondo monetario o el dinero en una cuenta o depósito”.
Raquel Quelart
Economía
Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast 'Bolsillo'. Autora del libro de finanzas 'Cuida tu bolsillo'
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.