El mercado de bonos ha continuado cayendo este lunes ante la expectativa de que los bancos centrales vuelvan a subir las tasas de interés para contener una nueva escalada inflacionaria. Las ventas masivas han impulsado alza el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que han llegado a alcanzar su nivel más alto desde enero del 2025, con una rentabilidad del 4,6%, tras acumular un aumento de más del 4% en la última semana. La misma tendencia se observaba en los bonos soberanos de otros países, como los de Japón, cuyo rendimiento ha escalado hasta el 2,7%, un nivel no visto en casi tres décadas.
Los rendimientos de los bonos de la zona del euro bajaban ligeramente en la sesión de la tarde en Europa, pero seguían en niveles altos. Los rendimientos de los bonos alemanes a 10 años, la referencia para la zona del euro, alcanzaron un máximo de 15 años del 3,15%. Por su parte, el bono español a 10 años se sitúa alrededor del 3,5% tras acumular un avance del 3% en los últimos siete días, mientras que el de Reino Unido rebasa el 5% y el francés se aproxima al 4% de rentabilidad. Estos movimientos se producen en paralelo a la subida de los precios del petróleo. El barril de referencia en Europa se encarece este lunes alrededor de un 1,5%, hasta situarse en los 110 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanza un 1,7%, hasta rozar los 103 dólares.
Tras más de dos meses de guerra en Oriente Medio, los inversores comienzan a preocuparse por las repercusiones económicas del conflicto, pese a que en su última reunión el Banco Central Europeo (BCE) decidiera mantener los tipos de interés en el 2% a finales de abril. En este contexto, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha respondido este lunes a un periodista que le ha preguntado a su llegada a una reunión del G7 en París por la ola de ventas en los mercados de bonos: “Siempre me preocupo; ¡es mi trabajo!”, ha contestado.
A la venta masiva del lunes se suma la noticia de que el Gobierno japonés probablemente emitirá nueva deuda como parte de la financiación de un presupuesto suplementario previsto para amortiguar el impacto económico de la guerra, lo que agrava aún más las ya tensas finanzas públicas japonesas. Los rendimientos de los bonos del Estado japonés a 30 años suben más de 10 puntos básicos hasta alcanzar su máximo histórico, el 4,2%.
Los mercados están descontando ahora una probabilidad superior al 50% de que la Reserva Federal suba las tasas en diciembre, si bien en la última reunión decidió mantenerlos en el 3,5%. Tampoco se descarta que el BCE acabe subiendo tasas, a pesar de las dudas que genera el paupérrimo crecimiento de la eurozona.
El contexto ha lastrado en los primeros compases de la jornada a las principales bolsas europeas, que este lunes han abierto con pérdidas. Sin embargo, a medida que avanzaba la sesión han logrado revertir la tendencia y la mayoría ha cerrado en positivo, con la excepción de la bolsa de Milán, que se ha dejado un 0,91%, mientras que el Ibex ha avanzado un 0,75%.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.