El viticultor y elaborador Joan Pons, de una bodega familiar Miquel Pons de La Granada (Alt Penedès) con 60 hectáreas propias de viñedos ecológicos, ha anunciado su intención de presentar candidatura para presidir el Consejo Regulador de la DO Cava. Pons es también, desde abril de 2022, el presidente de Cevipe, en representación del Celler Cooperatiu i Secció de Crèdit de La Granada. Este gran grupo integra 13 cooperativas vitivinícolas de las comarcas del Alt i Baix Penedès, el Garraf, el Tarragonès, el Alt Camp, la Conca de Barberà y Les Garrigues. Forman parte de Cevipe 2.700 socios, de los cuales 2.200 son familias productoras que suman 7.000 hectáreas de viñedos. En 2025 elaboraron 40 millones de litros de vino (un 90% con destino a la DO Cava). Este grupo cooperativo es el primer productor de vino base cava.
Joan Pons, nacido en La Granada en 1959, es ya el quinto candidato tras haberse postulado la CEO de las cavas Vallformosa de Vilobí del Penedès, Marta Vidal; Pere Ventura, el propietario de las cavas de Sant Sadurní d'Anoia que llevan su nombre; Marc Pagès de Cava Pagès Entrena, de Sant Jaume Sesoliveres, y Xavier Lluch, empresario vitícola, alcalde de Font-rubí y presidente del Consell Comarcal del Alt Penedès.
En declaraciones a La Vanguardia, Pons asegura que el nuevo pleno del Consejo Regulador deberá tomar en los primeros días del nuevo mandato decisiones “urgentes”. Pese a reconocer que el sector vive “horas bajas”, recuerda que se elaboran 22 millones de botellas de cavas de gama alta. En este sentido añade que los Reserva y Gran Reserva “nos dan prestigio y permiten pagar mejor a los viticultores”. Pese a ello, dice que no se puede dejar de pensar en que los cavas de Guarda (los de menor crianza) son muy importantes ya que “nos dan de comer a todos”.
Joan Pons manifiesta a la vez que hay que “ayudar” tanto a los grandes como a los medianos y pequeños elaboradores, sin los cuales “no podremos tirar hacia adelante”. Así mismo afirma que “todos los viticultores, desde los más pequeños a los más grandes, deben poder vivir de su trabajo”. Y anhela que el sector, que en el último año vendió 190 millones de botellas, vuelva a elaborar 250 millones y “poder afrontar con tranquilidad el futuro”.
También considera que el cava es un producto de gran consumo que “hay que saber posicionar en los mercados”, y señala que “es un producto de calidad con precios súper competitivos”. Entiende, eso sí, que se hace necesario “enganchar” al cava a los jóvenes consumidores con “nuevos productos pensados con tranquilidad”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.