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Opinión
Mariano Guindal
Columnista

El pato cojo

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Actualizado hace 11 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Pedro Sánchez se ha convertido en lo que en Estados Unidos se conoce como un  lame duck  o pato cojo: un dirigente en la fase final de su mandato, sin un sucesor claro en el Partido Socialista y sin opciones reales de ser reelegido como presidente del Gobierno.
  • 02Su capacidad de influencia ha disminuido de forma notable, y es evidente que dejará el cargo más pronto que tarde.
  • 03Resistir no equivale a gobernar: carece del respaldo popular y político necesario para impulsar grandes reformas, que difícilmente prosperarían sin apoyo parlamentario, como viene pasando hace meses, y tampoco dispone de margen para proponer una dirección política definida.
  • 04Según su  Manual de resistencia , podría continuar así durante un tiempo indefinido.

Pedro Sánchez se ha convertido en lo que en Estados Unidos se conoce como un lame duck o pato cojo: un dirigente en la fase final de su mandato, sin un sucesor claro en el Partido Socialista y sin opciones reales de ser reelegido como presidente del Gobierno.

Su capacidad de influencia ha disminuido de forma notable, y es evidente que dejará el cargo más pronto que tarde. Resistir no equivale a gobernar: carece del respaldo popular y político necesario para impulsar grandes reformas, que difícilmente prosperarían sin apoyo parlamentario, como viene pasando hace meses, y tampoco dispone de margen para proponer una dirección política definida.

Es evidente que Pedro Sánchez dejará el cargo más pronto que tarde

Según su Manual de resistencia , podría continuar así durante un tiempo indefinido. Sin embargo, la Constitución fija el mandato en cuatro años, y el actual concluye dentro de un año y dos meses, en julio del 2027. Si insiste en esa vía, equivaldría a mantener el país en una situación de semiparálisis. En términos económicos, esta legislatura está siendo en gran medida un tiempo perdido, como demuestra su incapacidad para aprobar unos pre­supuestos.

Solo por eso ya debería haberse sometido a una moción de confianza y, de no superarla, convocar elecciones generales, tal como él mismo reclamó a Mariano Rajoy cuando estaba en la oposición. Por eso no sorprende que su correligionario Emiliano García-Page haya pedido públicamente esa moción y que un histórico del socialismo español como Felipe González haya reclamado elecciones. También lo han exigido sus socios. Aunque pueda aferrarse al poder por razones personales, el país no puede permitirse seguir perdiendo tiempo ni dejando pasar oportu­nidades.

No solo la falta de presupuestos justifica la dimisión de Sánchez. También lo hacen el procesamiento y encarcelamiento por corrupción de su exministro de Transportes José Luis Ábalos, así como la implicación posterior de Santos Cerdán, responsables de organización del PSOE. Sobre ambos casos pesa una responsabilidad in vigilando que no ha asumido. A ello se suma otra razón que lo convierte en un pato cojo : haber sufrido derrotas amplias en todas las elecciones regionales celebradas, especialmente en Andalucía, donde estaba representado por la número dos del Gobierno y del PSOE. La contundente derrota de María Jesús Montero habría bastado, en cualquier país europeo, para disolver el Parlamento.

Y, para colmo, se añade el procesamiento del expresidente Zapatero por el rescate con dinero público de la aerolínea Plus Ultra, que recibió 53 millones de euros en una operación de justificación, al parecer, dudosa. Además, los negocios de ZP con el régimen de Nicolás Maduro, después de que la Unión Europea lo sancionara por el “pucherazo” electoral, situaron al Gobierno de Sánchez en una posición equívoca frente al régimen bolivariano, lejos de lo que cabría considerar el lado correcto de la historia.

Mariano Guindal
Mariano Guindal
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.