La Generalitat de Catalunya descarta una entrada en el consejo de Seat en medio de los temores a que desaparezca la marca al final de la década. La incorporación fue planteada la pasada semana desde el comité de empresa en una posibilidad que ya fue rechazada desde el Gobierno.
“Ni se ha hablado a nivel de Govern ni lo hemos debatido, ni se ha planteado o estudiado”, ha señalado este miércoles el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, en una atención a la prensa. Por lo tanto “no hemos trabajado si sería positivo o no, no lo hemos hablado aún”, ha puntualizado. Desde el Ejecutivo central se planteó la semana pasada que la opción no está encima de la mesa.
El plan de ajuste del Grupo Volkswagen a nivel global ha puesto en duda la continuidad de la marca Seat, con todas las posibilidades sobre la mesa, como se ha reconocido desde la directiva en España. “No paramos de hablar con los actores implicados. El Govern está para que Seat continúe, ya veremos cómo. El Gobierno de España está en la misma línea y estamos trabajando para salvar estos empleos, la actividad económica”, ha planteado Sàmper.
La entrada al consejo se ve como una garantía para garantizar la actividad y el empleo y para fiscalizar las ayudas recibidas. Es un modelo que se da en Alemania, donde el estado de Baja Sajonia es uno de los accionistas y tiene presencia en los órganos de decisión de Grupo Volkswagen.
El responsable de Empresa i Treball ha reiterado la importancia de mantener el empleo y la actividad. “Para nosotros, Seat es una de las empresas más importantes de Catalunya. En términos de empleo, probablemente sea la más grande”, ha dicho.
Respecto a las ayudas que se han destinado desde la Generalitat a la compañía para su electrificación, como los casi 90 millones de euros en subvenciones que recibió en el 2022, “bienvenidas sean, porque han servido para mantener una empresa con 15.000 trabajadores hasta hoy, y ahora lo que haremos es intentar ayudar a que siga adelante, se reconvierta o lo que sea, pero que los trabajadores no pierdan su empleo”.
La propia Seat S.A., dueña de la marca Seat, ha reconocido que la supervivencia de la enseña más allá del 2030 “sigue analizándose”, con “varios escenarios” y “todas las opciones” sobre la mesa, desde una continuidad a su desaparición. Los sindicatos temen el impacto en el empleo si se decide ponerle fin, ya que Cupra, la otra marca del grupo, no sería capaz de asumir sus modelos.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.