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La industria catalana necesita invertir 9.500 millones adicionales para completar la descarbonización

Un estudio del Icaen plantea que se apoye el proceso con 4.900 millones de euros públicos a lo largo de 25 años

La industria catalana necesita invertir 9.500 millones adicionales para completar la descarbonización
Imagen de archivo de la industria petroquímica en TarragonaXavi Jurio
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Actualizado hace 17 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01La industria catalana necesita sumar 9.500 millones de euros a su inversión ordinaria hasta el 2050 para cumplir con los objetivos de neutralidad en las emisiones.
  • 02La cifra se extrae de un estudio de la situación elaborado por el Institut Català d’Energia (Icaen) que se usa de base en una hoja de ruta para la descarbonización del sector presentada este viernes por la Generalitat de Catalunya.
  • 03El documento plantea que 4.900 millones de euros sean en apoyos públicos, con ayudas para la inversión en sí, programas de financiación, apoyo en la compra de equipos eficientes y un marco normativo favorable.
  • 04Serían unos 200 millones anuales.

La industria catalana necesita sumar 9.500 millones de euros a su inversión ordinaria hasta el 2050 para cumplir con los objetivos de neutralidad en las emisiones. La cifra se extrae de un estudio de la situación elaborado por el Institut Català d’Energia (Icaen) que se usa de base en una hoja de ruta para la descarbonización del sector presentada este viernes por la Generalitat de Catalunya. El documento plantea que 4.900 millones de euros sean en apoyos públicos, con ayudas para la inversión en sí, programas de financiación, apoyo en la compra de equipos eficientes y un marco normativo favorable. Serían unos 200 millones anuales. La hoja de ruta no incluye medidas o cuantías concretas, ya que se espera abrir ahora un diálogo con el sector para ver actuaciones.

“El calentamiento global y el cambio climático ya son el presente”, ha advertido la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque. “Representa tanto un desafío como una oportunidad, hay que transformar la amenaza en una oportunidad”, ha planteado.

En el horizonte hay dos fechas señaladas en el calendario. Una, el 2030, cuando se tienen que haber reducido en un 55% las emisiones respecto al nivel del 2005. La otra, el 2050, cuando se debe conseguir la neutralidad. Los 9.500 millones responden al sobrecoste asociado a adaptar tecnologías y procesos de bajas emisiones respecto a un escenario base sin descarbonización. Con los datos más recientes, del 2023, un 35% de la energía consumida por la industria proviene del gas natural y un 28%, de productos del petróleo, por lo que las no renovables son mayoritarias. Por sectores, el químico es el principal consumidor, con un 45%. La idea es que para el 2030 la electricidad sea la primera fuente energética con el 38% y se dispare al 62% en el 2050.

La cifra de 9.500 millones extra –la base de partida no se especificó– no cuenta el despliegue de redes y costes indirectos. “Es un pistoletazo de salida, ahora nos reuniremos con los sectores con un reto grande por delante”, ha valorado Anna Camp, directora del Icaen. “No hay una solución mágica para todos”, ha lanzado. Tras la presentación, ahora se abre un proceso de diálogo con los actores de los 20 sectores analizados para identificar qué pasos seguir, fijar objetivos y lograr acuerdos. Paneque planteó que se hará lo posible para movilizar inversiones y establecer un marco normativo estable. “El Govern acompañará”, ha dicho.

Al margen de la inversión, el coste de los derechos de emisión es otro de los puntos calientes. Si se compara su coste en un escenario de descarbonización con otro sin medidas adicionales, la inversión extra tardará años en rentabilizarse. Hasta el 2035 se estima “un ahorro moderado” gracias a la reducción del consumo de gas y en el gasto en los derechos, pero limitado por el desembolso para electrificar. Del 2036 al 2041, la fuerte electrificación llevará a aumentar los costes por el consumo eléctrico y el despliegue de energías alternativas será gradual, lo que hace que el escenario de descarbonización sea más costoso. Pero a partir del 2041 se da “un punto de inflexión”, según el estudio, al escalarse el uso de las tecnologías de captura de carbono, que reducirán las emisiones y el pago por ellas. Al final del proceso, para el 2050, se estima un ahorro anual de 1.200 millones de euros para la industria.

La hoja de ruta se lanza también como una manera de transformar la industria para reducir la dependencia energética del exterior, con la intención de potenciar las renovables y electrificar la industria. 

Luis Federico Florio
Luis Federico Florio
Economía

Redactor de la sección Economía de La Vanguardia desde el 2015. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.