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Economía La crisis energética

Italia da el primer paso para volver a la energía nuclear tras casi 40 años

El Parlamento aprueba la ley que abre la puerta a nuevos reactores, mientras el país aún no ha resuelto dónde almacenar sus residuos radiactivos

Italia da el primer paso para volver a la energía nuclear tras casi 40 años
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, durante el festival de las juventudes de Hermanos de Italia, el pasado domingo en Roma MASSIMO PERCOSSI / EFE
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Actualizado hace 12 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Italia prepara el regreso de la energía nuclear casi cuarenta años después del referéndum de 1987 que abrió el camino al cierre de sus centrales.
  • 02El Senado aprobó este miércoles definitivamente la ley que delega en el Gobierno de Giorgia Meloni la creación de un nuevo marco normativo para introducir el llamado “nuclear sostenible” en el sistema energético italiano.
  • 03La primera ministra celebró inmediatamente la aprobación. “Italia vuelve a tener un marco de reglas para producir energía nuclear.
  • 04Una elección valiente y de sentido común”, escribió Meloni en las redes sociales. “Hoy importamos electricidad producida por las centrales nucleares de países vecinos, pero no podemos producirla nosotros.

Italia prepara el regreso de la energía nuclear casi cuarenta años después del referéndum de 1987 que abrió el camino al cierre de sus centrales. El Senado aprobó este miércoles definitivamente la ley que delega en el Gobierno de Giorgia Meloni la creación de un nuevo marco normativo para introducir el llamado “nuclear sostenible” en el sistema energético italiano.

La primera ministra celebró inmediatamente la aprobación. “Italia vuelve a tener un marco de reglas para producir energía nuclear. Una elección valiente y de sentido común”, escribió Meloni en las redes sociales. “Hoy importamos electricidad producida por las centrales nucleares de países vecinos, pero no podemos producirla nosotros. Esta ley sirve para cambiar las cosas”, añadió, reivindicando una de las promesas de su Gobierno.

Sin embargo, la ley no autoriza todavía la construcción de centrales, sino que encarga al Ejecutivo aprobar, en un plazo máximo de doce meses, los decretos que deberán regular todo el sector: desde la localización, construcción y funcionamiento de los nuevos reactores hasta su desmantelamiento, pasando por la seguridad, el combustible nuclear y la gestión de los residuos radiactivos. El Gobierno deberá elaborar además un Programa Nacional para el desarrollo de la energía nuclear y de la fusión.

El Gobierno no plantea recuperar las grandes centrales del pasado, sino apostar principalmente por pequeños reactores modulares (SMR) y reactores avanzados (AMR), tecnologías que todavía deben desarrollarse a escala comercial. El Ministerio de Ambiente sitúa alrededor de 2033-2034 la posible entrada en funcionamiento de las primeras centrales.

La ley no autoriza aún nuevas centrales, sino que encarga al Gobierno elaborar en doce meses las normas para hacer posible su construcción

El regreso al átomo se plantea, sin embargo, cuando Italia todavía no ha resuelto uno de los principales problemas heredados de su anterior etapa nuclear: dónde almacenar definitivamente sus residuos radiactivos. El país lleva más de veinte años buscando un emplazamiento para su Depósito Nacional. Se han identificado 51 áreas consideradas idóneas, pero el lugar definitivo todavía no ha sido elegido y el procedimiento continúa abierto.

La decisión ha provocado las críticas de las principales organizaciones ecologistas. Greenpeace Italia, Legambiente, WWF y Kyoto Club calificaron la ley de “caja vacía” y cuestionaron incluso la expresión “nuclear sostenible”. Sostienen que los pequeños reactores modulares en los que confía el Gobierno todavía no están disponibles comercialmente y advierten de que un programa nuclear necesitaría al menos quince años para producir energía. También rechazan que garantice la independencia energética, debido a la necesidad de importar uranio, y señalan como uno de los principales problemas el coste y la gestión de los residuos radiactivos.

Francesco Olivo
Francesco Olivo
Corresponsal de 'La Vanguardia' en Roma

Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Roma. Corresponsal.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.