Explora La Vanguardia
Apariencia
A
Contraste
Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Economía Farma

Isdin, una historia catalana contra el sol

La compra del 50% de la firma de dermocosmética por parte de los Puig a los Esteve abre una nueva etapa

Isdin, una historia catalana contra el sol
El consejero delegado de Isdin, Juan NayaLlibert Teixidó
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 9 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01En los años setenta, ponerse crema solar para proteger la piel de los riesgos de la radiación ultravioleta no era el gesto cotidiano que es hoy.
  • 02El objetivo en la playa era más bien el contrario: broncearse y conseguir ese tono tostado que anunciaba la llegada del verano.
  • 03Invertir en una compañía que hiciera negocio con la lucha contra el sol no era una apuesta evidente.
  • 04Y, aun así, en el día de Sant Jordi de 1975, dos empresas familiares catalanas decidieron crear una compañía que hoy lidera el mercado de la fotoprotección en España.

En los años setenta, ponerse crema solar para proteger la piel de los riesgos de la radiación ultravioleta no era el gesto cotidiano que es hoy. El objetivo en la playa era más bien el contrario: broncearse y conseguir ese tono tostado que anunciaba la llegada del verano. Invertir en una compañía que hiciera negocio con la lucha contra el sol no era una apuesta evidente. Y, aun así, en el día de Sant Jordi de 1975, dos empresas familiares catalanas decidieron crear una compañía que hoy lidera el mercado de la fotoprotección en España. Medio siglo más tarde, la alianza entre Puig y Esteve que vio nacer a Isdin llega a su fin, después de que los primeros acordaran comprar por 1.200 millones de euros el 50% que no controlaban de la firma der­mocosmética.

La amistad entre ambas dinastías ayuda a explicar el origen de un negocio que hoy factura 650 millones de euros y genera 57 millones de beneficio. Los Puig aportaban su conocimiento del mundo de la belleza y la perfumería, mientras que los Esteve sumaban su experiencia científica y farmacéutica. De hecho, el primer producto de la compañía fue un medicamento antifúngico para tratar infecciones cutáneas. Poco después llegaron a las farmacias sus primeros fotoprotectores, muy alejados de los estándares actuales: tenían factores (SPF) de 6 y 11. “Los primeros años fueron terriblemente malos desde el punto de vista económico”, recuerda un histórico ex directivo de la compañía. No importaba porque el foco estaba puesto en la ciencia. En sus primeros años, la empresa se apoyó en las recomendaciones de dermatólogos de referencia en Catalunya, y sus equipos comenzaron a acudir a congresos internacionales, como los organizados por la American Academy of Dermatology. La intención era clara: entender de cerca las necesidades de los médicos especialistas para trasladarlas a sus productos. “Los dermatólogos americanos fueron los primeros en estar muy sensibilizados con los problemas del cáncer de piel y la necesidad de fotoprotectores con una capacidad importante”, defiende el ex ejecutivo.

La compañía factura hoy 650 millones de euros y genera 57 millones de beneficio con sus productos

Con el tiempo, la compañía fue elevando el factor de protección para adaptarse a condiciones de exposición más extremas y de­sarrollando categorías específicas, como la fotoprotección infantil. La internacionalización llegó en la década de los 2000, con la apertura de filiales en Portugal, Argentina, Chile, Italia, México y Brasil. Actualmente, cuenta con filiales propias en 14 países y presencia comercial en 65 mercados. Aunque también ha intentado diversificar el negocio –con productos de salud bucodental o para el cuidado del cabello–, uno de sus éxitos de ventas más rotundos llegó en el 2015 con el lanzamiento de Fusion Water, una gama de fotoprotectores de uso diario que buscaba cambiar el paradigma de que protegerse del sol era algo reservado al verano. En paralelo, Isdin ha mantenido su estrecha relación con la comunidad dermatológica, y en el 2021 creó junto a la Universitat de Barcelona una cátedra dedicada a investigar el envejecimiento de la piel.

La compra por parte de Puig llega en un momento de expansión para la empresa que dirige Juan Naya desde hace más de una década. En un contexto en que la emergencia climática apunta a un futuro con temperaturas cada vez más elevadas y una mayor exposición a la radiación ultravioleta, Isdin aspira a ingresar más de 1.000 millones en pocos años.

Paula Solanas Alfaro
Paula Solanas Alfaro
Economía

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.