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El consumo desafía la crisis energética

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Actualizado hace 2 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01La revisión de la contabilidad nacional que el INE publica por estas fechas no ha modificado las tasas de crecimiento del PIB de los dos primeros trimestres del 2026, que se mantienen en el 0,6% y el 0,7%, respectivamente, aunque sí ha introducido algunos cambios en su composición.
  • 02Concretamente, la formación bruta de capital en bienes de equipo, uno de los puntos débiles del patrón de crecimiento de los últimos años, avanzó a un ritmo más sólido de lo indicado inicialmente, si bien esto no corrige el problema de déficit acumulado de inversión de nuestra economía.
  • 03También cabe mencionar la revisión al alza de las exportaciones de servicios no turísticos, y, a la baja, del crecimiento del turismo –pese a lo cual ha sido más dinámico de lo que se vaticinaba al inicio del ejercicio–.
  • 04La revisión más destacable es la que afecta al consumo privado: en el primer trimestre creció menos de lo que señalaban las cifras anteriores, solo un 0,3%, pero en el segundo trimestre registró un repunte del 1,2%.

La revisión de la contabilidad nacional que el INE publica por estas fechas no ha modificado las tasas de crecimiento del PIB de los dos primeros trimestres del 2026, que se mantienen en el 0,6% y el 0,7%, respectivamente, aunque sí ha introducido algunos cambios en su composición. Concretamente, la formación bruta de capital en bienes de equipo, uno de los puntos débiles del patrón de crecimiento de los últimos años, avanzó a un ritmo más sólido de lo indicado inicialmente, si bien esto no corrige el problema de déficit acumulado de inversión de nuestra economía. También cabe mencionar la revisión al alza de las exportaciones de servicios no turísticos, y, a la baja, del crecimiento del turismo –pese a lo cual ha sido más dinámico de lo que se vaticinaba al inicio del ejercicio–.

La revisión más destacable es la que afecta al consumo privado: en el primer trimestre creció menos de lo que señalaban las cifras anteriores, solo un 0,3%, pero en el segundo trimestre registró un repunte del 1,2%. La rebaja de la cifra del primer periodo tiene sentido, ya que la meteorología fue muy adversa, y el resultado de la primera estimación parecía sobreestimada a la vista de diversos indicadores. También era esperable que ese resultado, al ser motivado por factores exógenos, fuese seguido de un efecto rebote en el periodo siguiente, pero el repunte que indican las cifras revisadas llama la atención por su magnitud, si tenemos en cuenta que coincide con el inicio de la nueva crisis energética.

El crecimiento del 2026 está asegurado, pero la energía y los tipos más altos anticipan una desaceleración en el 2027 Ralentización

Probablemente lo que estamos viendo es una repetición del patrón ya observado durante la crisis energética del 2022 tras la invasión de Ucrania: el consumo privado inicialmente mantuvo un ritmo sólido de crecimiento, siendoel ahorro la variable de ajuste. Solo más adelante, los consumidores moderaron su gasto con el fin de recomponer su tasa de ahorro. Esta es, junto al agravamiento de la crisis en septiembre, una de las razones por las que esperamos una ralentización del PIB en la segunda mitad del año. Pese a ello, la previsión de crecimiento anual de entorno al 2,5% para el 2026 que manejan la mayoría de los analistas está prácticamente garantizada.

La atención ahora debe desplazarse hacia el año próximo. Suponiendo que los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo no deriven en una crisis global severa de suministro de combustibles, y que no suceda ningún otro acontecimiento disruptivo –por ejemplo, una crisis de la deuda en Europa o un pinchazo de la posible burbuja tecnológica, en absoluto descartables ninguno de ellos–, no hay motivos para esperar que la fase expansiva actual se trunque a corto plazo. El cuello de botella derivado de la escasez de vivienda puede comenzar a ejercer algún efecto, pero de momento poco perceptible en las grandes cifras macroeconómicas. Los tipos de interés van a ser más elevados, lo que frenará aún más la actividad inmobiliaria y la inversión, pero sin desencadenar una recesión. La expectativa, por tanto, es de una progresiva ralentización.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.