Decía Benito Mussolini que “es mejor vivir un día como un león que cien años como una oveja” y esta premisa es la que parece haber elegido vivir su nieta, Alessandra Mussolini, última ganadora del Gran Hermano en Italia. La política y personaje televisivo se ha alzado con la victoria en la última edición del famoso reality tras imponerse con el 56 % de los votos del público a la también finalista Antonella Elia. “Me siento muy feliz. ¡No tenía ni idea! Hemos vivido en una burbuja”, celebró tras conocerse el resultado.
A sus 63 años, Alessandra Mussolini sigue siendo uno de los rostros más controvertidos y mediáticos de su país de origen. Nacida del matrimonio entre Romano Mussolini, cuarto de los cinco hijos del dictador fascista, y Maria Scicolone, hermana de la actriz Sophia Loren, su apellido la convirtió hace décadas en un personaje público desde antes incluso de comenzar su carrera.
Polifacética e inquieta, la trayectoria de la también exeuroparlamentaria ha transitado siempre entre la política, el espectáculo y la polémica. Durante las décadas de los setenta y ochenta participó en varias producciones cinematográficas. También intentó abrirse camino en la música y en la moda, alcanzando una notable popularidad en Japón como cantante.
En aquellos años, la versátil celebridad italiana protagonizó incluso una portada de Playboy que resumía perfectamente el peso de su herencia familiar: “La determinación del abuelo Benito. El sex-appeal de la tía Sofía Loren”.
Sin embargo, fue en los años noventa cuando decidió abandonar parcialmente el mundo artístico para dar el salto definitivo a la política. Ingresó en el Movimiento Social Italiano (MSI), formación heredera del neofascismo italiano, y en 1992 fue elegida diputada por Nápoles. Después ocuparía distintos cargos institucionales como diputada nacional, senadora y eurodiputada, además de formar parte de la lista de Il Popolo della Libertà, el partido impulsado por Silvio Berlusconi.
Política y televisión
Muchas de sus controversias públicas han estado ligadas precisamente a sus posiciones ideológicas. En 2003 abandonó Alianza Nacional después de que Gianfranco Fini calificara el fascismo como “el mal absoluto”. También protagonizó sonados enfrentamientos televisivos, como el que mantuvo con la política transgénero Vladimir Luxuria en el programa Porta a Porta. Con el paso de los años, no obstante, algunas de sus posturas fueron evolucionando y en 2021 participó en una campaña de apoyo al colectivo LGBTIQ+ impulsada, según explicó, por la influencia de sus hijos.
Su nombre también saltó a titulares internacionales por el cruce de mensajes que mantuvo con el actor Jim Carrey, después de que este publicara una ilustración en la que aparecía Donald Trump junto a Benito Mussolini. Alessandra respondió con dureza desde sus redes sociales, defendiendo la memoria de su abuelo.
A pesar de sus múltiples etapas profesionales, la nieta del dictador italiano nunca ha dejado de reinventarse. Tras concluir su etapa como eurodiputada en 2020, participó en la versión italiana de Bailando con las estrellas y posteriormente ejerció como tertuliana en distintos programas de entretenimiento. En 2022 regresó brevemente a Bruselas como eurodiputada del Partido Popular Europeo (PPE), aunque perdió su escaño en las elecciones europeas de 2024 debido a la baja participación electoral.
Desde entonces, Mussolini ha optado por combinar un perfil más televisivo con su faceta literaria. Ha publicado dos libros: El juego de la oscuridad, centrado en la historia de sus padres y en su infancia, y Benito. Las rosas y las espinas, dedicado al peso histórico y emocional de llevar el apellido Mussolini.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.