Las carreras de caballos, la caza, los perros corgi o la porcelana forman parte del paisaje habitual de la realeza británica. Los gnomos de jardín, en cambio, pertenecen a otra Inglaterra más corriente pero el rey Carlos III ha reivindicando estas estatuillas decorativas que durante décadas han sido menospreciadas y consideradas kitsch por la alta jardinería del país.
La Exposición Floral de Chelsea de la Real Sociedad de Horticultura, celebrada esta semana y que contó con la presencia de los reyes británicos, reveló el gusto oculto de Carlos III por estos adornos de exterior. Normalmente esta muestra londinense es una zona libre de gnomos, por su prohibición explícita desde 1927. Pero este año se ha levantado el veto a estas pequeñas criaturas de cerámica por segunda vez en la historia de la exhibición.
Se sabe que el monarca británico tiene uno o dos gnomos en el jardín de tocones de su finca, Highgrove House, y en parte se ha levantado la prohibición de los gnomos en la muestra de este año para celebrar este hecho. Fue en su 40.º cumpleaños cuando recibió un gnomo fotógrafo como gesto divertido en referencia a los fotoperiodistas que cubren a la realeza, y desde entonces ese gnomo ha vagado por el jardín de la finca cambiando de lugar como en un juego con los jardineros.
Si bien el monarca no ha hecho ningún comentario público durante su visita sobre esa inclinación por el colorido o el tono desenfadado que aportan los gnomos de jardín, sí ha participado en la selección de colores para la elaboración de una pareja de gnomos que serán subastados tras la muestra para recaudar fondos para programas de jardinería escolar de la Real Sociedad de Horticultura británica.
Carlos III y David Beckham, colaboraron para dar vida a estas estatuillas de cerámica con Alan Titchmarsh y Frances Tophill, dos famosos paisajistas de la televisión británica y creadores de la iniciativa. Más gnomos de colores vivos, diseñados por otras celebridades que colaboran con la fundación real de Carlos III, serán expuestos y subastados con el objetivo de fomentar el interés de niños y jóvenes por la horticultura haciendo de la jardinería una actividad divertida.
Detrás de la anécdota de los gnomos hay también una pequeña declaración estética. Carlos III, activamente vinculado al ecologismo y la sostenibilidad, defiende desde hace décadas una visión de la jardinería alejada de la perfección geométrica y más cercana al equilibrio natural, al cultivo orgánico y a cierta idea romántica del paisaje inglés, que se ha materializado con esta iniciativa solidaria.
Por su parte, otro famoso visitante a la muestra, Brian May, guitarrista de Queen, mostró un gnomo durante su recorrido por la exposición y reveló que él también tiene alguno de estos en su jardín. “Me parece un esnobismo prohibirlos, que cada uno haga lo que quiera”, declaró a la prensa.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.