Una cena de Estado doblemente histórica. Por un lado, la ocasión celebraba el 70.º aniversario de la normalización de las relaciones diplomáticas entre Japón y Filipinas, con la presencia del presidente filipino Ferdinand Marcos Jr., hijo de Imelda Marcos (96), y su esposa, Liza Araneta. Por otro, el príncipe Hisahito de Japón, segundo en la línea de sucesión al trono japonés, asistía por primera vez a un acto oficial de esta índole.
A sus 19 años, el sobrino del emperador Naruhito e hijo único del príncipe heredero Fumihito, ya tiene derecho a ocupar su lugar en el Salón Hōmei-den del Palacio Imperial. Por primera vez, junto a la princesa Aiko, única hija del emperador, quien visitó un kimono tradicional, el príncipe Hisahito, estrenó esmoquin y pajarita negros para una cena de Estado en palacio.
Dedicado a sus estudios universitarios, específicamente en la Universidad de Tsukuba, donde cursa biología con una gran pasión por los insectos, el llamado a ser emperador de Japón tras su tío y su padre no se perdió ni una hora de clase para asistir a esta cena. Según aclaró la casa real nipona, su asistencia a la cena de Estado por la visita del presidente filipino no interfirió en absoluto con sus estudios, pues se unió al banquete después de sus clases. Esta declaración demuestra la importancia que da la casa real nipona a los estudios del príncipe.
El sobrino del emperador Naruhito se sintió atraído por el laboratorio de investigación de insectos de la Universidad de Tsukuba y por el rico entorno natural que la rodea durante una visita de su escuela secundaria a las instalaciones. Hisahito, según afirmó la casa imperial, postuló a la plaza para realizar estos estudios como un alumno más y, según afirmó el rector de la universidad, Kyosuke Nagata, tras aceptarle: “lo trataremos como a un estudiante normal en la medida de lo posible”.
El interés del príncipe por la naturaleza fue evidente, por ejemplo, en el posado que realizó para su 18 cumpleaños, o por el único escándalo que ha rodeado su nombre hasta el momento. En el 2022, Hisahito se vio inmerso en acusaciones de plagio a los 15 años cuando publicó un ensayo sobre naturaleza que incluía algunas frases tomadas directamente de una guía de viaje. Dicho trabajo del príncipe acababa de recibir un áccesit en un concurso literario, lo que sumó más incomodidad al suceso.
El ensayo trataba sobre su experiencia tras haber visitado las islas volcánicas de Ogasawara, un gran archipiélago del que solo están pobladas dos islas, situado a 1.000 kilómetros del sur de Tokio. Según informó entonces The Times, el plagio fue descubierto por una revista local, Shukan Shincho, pero no tuvo gran repercusión en los medios japoneses y un portavoz aseguró que el príncipe añadiría las referencias bibliográficas al texto.
Hisahito es el segundo en la línea de sucesión al trono del crisantemo debido a la ley sálica que sigue imperando en el país, la única monarquía parlamentaria que aún contempla la sucesión exclusivamente por la línea masculina. Este sistema puso en riesgo la continuidad de la dinastía a comienzos de este siglo cuando el entonces heredero y ahora emperador, Naruhito, sólo tenía una hija, la princesa Akiko, nacida en el 2001.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.