Casi un año después del fallecimiento de Hulk Hogan, las autoridades de Florida han cerrado una extensa investigación sobre las causas de su muerte. El legendario luchador, cuyo nombre real era Terry Gene Bollea, falleció el pasado 24 de julio a los 71 años en su casa de Clearwater.
El informe, de 72 páginas, concluye que ”tras una revisión exhaustiva de las declaraciones, los historiales médicos, las grabaciones de las cámaras de vigilancia del interior de la vivienda y una inspección visual del cuerpo del Sr. Bollea, no se ha encontrado ninguna evidencia que indique que la muerte de Terry Bollea fuera otra cosa que natural”.
El argumentario policial incide en que “en el transcurso de la investigación no se ha encontrado ninguna evidencia que indique que se haya cometido algún delito relacionado con su muerte”.
Hogan sufrió un paro cardíaco en su casa y falleció en el hospital donde fue trasladado de emergencia. No obstante, una serie de denuncias surgidas tras su fallecimiento y la preocupación expresada por su terapeuta sobre una posible negligencia médica causada por un cirujano que le había dañado el nervio frénico durante una operación, provocaron que la policía de Clearwater abriera una investigación.
Las autoridades revisaron a fondo registros médicos, testimonios y grabaciones de vigilancia, sin hallar indicios de negligencia. La familia del luchador había solicitado una extensión del plazo para investigar una posible mala praxis, pero finalmente los informes descartaron cualquier irregularidad.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.