La reina Letizia ha seguido haciendo uso del privilegio del blanco en su segunda aparición junto al Papa, mientras que la princesa Leonor y la infanta Sofía han dejado atrás los vestidos negros que lucieron el sábado en la recepción en el Palacio Real y este domingo, para estar presentes en la Misa que se celebra en la plaza de Cibeles, han elegido dos modelos tonos pastel: vestido celeste con doble cuello en el caso de la princesa de Asturias y un traje chaqueta verde agua con top blanco para Sofía.
Los Reyes y sus hijas han seguido la misa desde un lateral del altar y, entre el público, se han sentado las infantas Elena y Cristina, junto a sus hijos (excepto Felipe de Marichalar) y sus parejas, y su prima Simoneta Gómez-Acebo. Las hermanas del Rey, junto a su madre, la reina Sofía, serán recibidas por el Papa, este lunes, en una audiencia privada que tendrá lugar en la sede de la Nunciatura.
La Reina ha estrenado un modelo blanco que semejaba un traje chaqueta, pero en realidad es un vestido con el cuerpo de manga corta, bolsillos de plastón y rematado por un volante, de crepe, y la falda acampanada de tafetán, diseño de la firma británica Self Portrait, una de las preferidas de la princesa Catalina de Gales. La princesa de Asturias ha optado por un vestido azul celeste recto de manga corta, diseño del español Hannibal Laguna, mientras que la infanta Sofía ha elegido un traje pantalón de color verde agua, con top blanco, de la firma Mirto. El Rey lleva un traje oscuro cruzado, camisa blanca y corbata celeste.
La Reina ha aderezado el conjunto con unos pendientes de perlas australianas sujetos al lóbulo con un diamante redondo, del que cuelgan otros cuatro de menor tamaño y la perla. La princesa de Asturias luce unos los pendientes de oro, diamantes y aguamarina que estrenó en 2022 en los premios Princesa de Girona, que se celebraron en Cornellà, donde también llevó un vestido azul celeste.
Los Reyes y sus hijas han esperado al Papa en el interior de la sede del Ayuntamiento de Madrid y a su llegada han sido testigos de la firma del Pontífice en el Libro de Honor, junto al alcalde José Luis Martínez-Almeida. León XIV también ha recibido una simbólica llave de oro de la ciudad. Al saludar al Papa, se ha oído como el Rey le preguntaba si había podido descansar y también han comentado la calurosa respuesta de la ciudadanía que ha llenado las calles de Madrid, tanto el sábado como esta misma mañana.
Mientras el Papa se vestía para la misa en una improvisada sacristía, los Reyes y sus hijas se han dirigido al inmenso altar, de casi 600 metros cuadrados, situado en la fachada del edificio que durante años albergó la sede de Correos. Situados a la izquierda del altar, los cuatro han seguido la liturgia.
Los Reyes volverán a coincidir con el Papa, el miércoles en Barcelona durante la ceremonia que tendrá lugar en la Sagrada Familia y el viernes 12 de junio, el Rey viajará a Tenerife para despedir al Papa antes de su regreso a Roma.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.