La visita a Londres del príncipe Enrique que debía verse como un regreso triunfal junto a su familia tras años de distancia acumula un nuevo revés. Este martes se ha conocido que el duque de Sussex y otros seis demandantes han perdido el caso por violación de la privacidad que presentaron ante el Tribunal Superior de Londres contra la editorial de los periódicos Daily Mail y Mail on Sunday por obtención ilícita de información sobre sus vidas privadas. Entre otros demandantes se encontraban Sir Elton John y la baronesa Lawrence.
Durante un juicio de varios meses celebrado a principios de año, el príncipe Enrique ofreció un testimonio emotivo sobre los artículos objeto de la demanda, afirmando que ANL (Associated Newspapers Limited, la editorial del Mail) había convertido su propia juventud y, más tarde, la vida de su esposa en un “auténtico calvario”. Los demandantes acusaron a la editorial de “graves vulneraciones de la privacidad”, y, por su parte, la empresa negó sistemáticamente las acusaciones, calificándolas de “absurdas”.
En el resumen de su fallo, el juez Nicklin concluye que las acusaciones eran graves y, por lo tanto, requerían pruebas más convincentes para ser probadas. Afirma que los siete demandantes no podían basarse en la mera sospecha, ni siquiera cuando esta fuera comprensible. Debían probar que la información se había obtenido ilegalmente.
Este es el último de una serie de litigios emprendidos por el príncipe Enrique contra las supuestas prácticas deshonestas de la prensa británica. En el 2023, este hijo de Carlos III ganó 15 de las demandas presentadas en el caso en el que acusaba a Mirror Group Newspapers de recopilar información de manera ilegal para artículos publicados sobre él. El año pasado, la empresa editora del periódico The Sun acordó pagar una “indemnización sustancial” y pidió disculpas al duque de Sussex para resolver una larga batalla legal por acusaciones de intromisión ilegal en su vida privada.
La determinación del príncipe en esta batalla judicial contra la prensa ha sido siempre firme, impulsado en parte por una preocupación constante por su privacidad y por la convicción de que la familia real británica se equivocó al aconsejarle, cuando era más joven, que no emprendiera acciones legales contra los periódicos.
A partir de este martes, el príncipe participará en una serie de actos durante cinco días para apoyar a algunas de sus organizaciones benéficas en el Reino Unido y promover los Juegos Invictus, la organización benéfica deportiva que fundó para veteranos militares heridos.
El príncipe Enrique asistirá a estos actos en solitario, ya que se decidió en el último momento que su esposa, Meghan Markle, y sus hijos, Archie y Lilibet, no viajaran a Londres por motivos de seguridad, otro de los asuntos que todavía no se ha cerrado tras el Megxit, pues el príncipe reclama seguridad proporcionada por el Reino Unido cuando viaje a él.
La visita del hijo de Carlos III a la capital británica ha tenido un comienzo confuso por otro motivo. El equipo de comunicación del príncipe Enrique anunció que se había aceptado una invitación para que se alojara en el palacio de Buckingham. Sin embargo, los servicios de comunicación del palacio desmintieron esa información y comunicaron que el sábado se le había informado al príncipe que no podría alojarse allí, debido a que no había respondido a la invitación a tiempo.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.