Elsa Pataky (Madrid, 1976) no se conformó con ser la cara bonita de Al salir de clase. Hija de bioquímico español y publicista rumana, vivió la suerte de una infancia con dos culturas y la pena de la separación de sus padres con cuatro años. El apellido con el que firma lo tomó de su abuela materna y la vocación de su vida, de su abuelo, el actor rumano Mircea Medianu. Compaginó su ambición como actriz con un plan B y estudió Periodismo en la Universidad CEU San Pablo mientras se formaba en Arte Dramático.
Se estrenó ante la cámara como azafata de Jordi Estadella en el programa El Semáforo (TVE) e interpretar a Raquel Alonso en Al salir de clase (Telecinco) la lanzó a la fama. De aquella serie de finales de los 90 salieron Sergio Peris-Mencheta, Lucía Jiménez, Miguel Ángel Muñoz, Leticia Dolera, Alejo Sauras, Pilar López de Ayala e incluso Carlos Sobera, entre otros.
El pasaporte que supone manejarse en cinco idiomas –inglés, italiano y francés, además de español y rumano– le abrió las puertas a producciones europeas antes de que Hollywood se fijara en ella. Si tuviese que destacar un momento especial en su carrera sería el verano de 2003, con tres estrenos casi simultáneos: El furgón, Atraco a las 3… y media y Beyond Re-Animator. Elsa Pataky se convirtió de la noche a la mañana en fenómeno mediático.
La pantalla la quería y también la publicidad: en 2005 participa en la Guía Campsa y en 2008, en la campaña internacional de los relojes Time Force junto a Cristiano Ronaldo. Desde entonces, firmas como Stradivarius, Vitesse, Swarovski GHD, Women’s Health, Giioseppo, Biotherm y El Corte Inglés, entre otras, han reclamado su imagen. Incluso Tourism Australia, el departamento que lleva la promoción turística del país donde vive desde hace más de diez años.
Su salto a América llegó en 2011, con Fast Five: el personaje de la agente Elena Neves la instaló en el imaginario global de la saga Fast & Furious, en la que participó en cuatro entregas. Más recientemente, en 2024, sorprendió con su interpretación de dos papeles distintos en Furiosa: A Mad Max Saga, donde también interviene su marido, Chris Hemsworth.
La biografía sentimental de Elsa es muy poco agitada: mantuvo una relación estable con el piloto Fonsi Nieto entre 1999 y 2004 y después salió con el actor francés Michaël Youn, a quien conoció rodando Iznogoud. Le robó el corazón a Adrien Brody –a quien conoció en la película Giallo– hasta el punto de que el actor norteamericano le regaló un castillo en Nueva York. Estuvieron juntos tres años. Tras una breve relación con Olivier Martínez, en 2010 apareció el hombre de su vida: un representante con amigos comunes le presentó en Los Ángeles a Chris Hemsworth, el actor australiano que ha encarnado al dios nórdico Thor para la factoría Marvel.
Ambos explicarían después que el flechazo fue instantáneo, como cantó Mecano. Con el tiempo, la pareja ha formado una familia junto a sus tres hijos: India Rose (14) y los mellizos Tristan y Sasha (12). Desde 2015 viven en Byron Bay (Australia), donde decidieron instalarse para criar a los niños lejos del foco mediático y en contacto con la naturaleza. Fieles a ese estilo de vida, han celebrado el 50.º cumpleaños de la actriz rodeados de paisajes salvajes. “Feliz cumpleaños a la eternamente aventurera, amante de la diversión, de las que siempre hacen que la vida sea una fiesta y, además, guapísima”, le dedicó este sábado su marido en las redes sociales.
Un contacto con la naturaleza que viviendo en medio de una zona tan boscosa en Australia no significa precisamente salir a hacer senderismo. En sus redes sociales la actriz, que frecuentemente camina descalza con sus hijos en torno a casa, ha colgado numerosos ejemplos de cómo tratar con tarántulas enormes y lagartos amenazadores así como encariñarse con ofidios de mayor tamaño a las que ella hizo frente en Serpientes en el avión.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.