Sentimientos encontrados. Eso es lo que vivió ayer Fermín Cacho desde la línea de salida al ver cómo sus compañeros y amigos Abel Antón y Martín Fiz se alejaban corriendo. La de este domingo fue la primera vez que los tres atletas, campeones del mundo en sus respectivas disciplinas y además, amigos, coincidían en una prueba deportiva. “El año pasado ya vine a Novelda y este quería haber estado en el Campeonato del Mundo de Masters, pero un problema muy gordo de salud que tuve a primeros de marzo me lo ha impedido. He sentido añoranza pero alegría de disfrutar del cariño de la gente. ‘No te preocupes, recupérate, el año que viene estaremos juntos…’ Y eso da fuerzas para volver a entrenar”.
Creo que lo último que dije fue ‘Susana, llévame al hospital, me siento mal’ antes de caer al suelo
El 28 de febrero Fermín se desmayó en plena calle por un fallo cardiorrespiratorio y despertó en el hospital. Habían pasado cuatro días. “Le pregunté a mi mujer ‘¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?’. Creo que lo último que dije antes de caer al suelo fue: ‘Susana, llévame al hospital, me siento mal’. Por suerte, una enfermera que salía de comprar del súper me atendió al momento y enseguida llegó la ambulancia. Ahora estoy muy controlado por cardiología. Me han dicho que podré volver a hacer deporte pero que no me venga muy arriba (risas)”.
En la 38º edición de la Subida al Santuario de Santa María Magdalena en Novelda (Alicante), este año con récord de 1.100 participantes, Bouchrak El Houcine se impuso como ganador del 30º Trofeo Carmencita. Jesús Navarro, CEO de la firma patrocinadora, convenció a Fermín de que este año, aunque no pudiera competir, tenía que estar junto a sus tres amigos atletas. Y asistió con una de sus hijas: padre de cuatro, la menor ha querido acompañarle.
Me puse físicamente mal, también en cuanto a salud mental y en ese estado, en que crees todos están equivocados menos tú, llevas a los demás a extremos que no quieres
Fermín, oro olímpico en Barcelona’92 en 1.500, celebra este lunes 3 de agosto los 30 años de la plata en Atlanta’96. Fue épica la caída de su máximo rival, Hicham el Guerrouj. “Creo que esa medalla aún revalorizó más el oro de Barcelona”. Tan solo ocho años después, una grave encefalitis lo retiró del deporte profesional. La sensación de vacío fue inmensa. Fueron sus hijas y su esposa las que le obligaron a espabilarse.
“Cuando dejé la alta competición estuve como casi 15 años sin correr. Me olvidé de las zapatillas, del remo, de todo... Durante bastante tiempo creí que la enfermedad me había ocurrido porque le había pedido al cuerpo más del 100 %. Me puse físicamente mal, también en cuanto a salud mental y en ese estado, en que crees todos están equivocados menos tú, llevas a los demás a extremos que no quieres. Me di cuenta y luché para ponerme bien. De septiembre del 2023 a junio del 24 fueron meses durísimos”. Cacho se desplazó a Denia, lejos de su ambiente habitual, y con el apoyo constante de Franc Beneyto, Alberto Hernández, Javi Moro y Álex Calabuig, entre otros amigos, volvió a ser él mismo.
En las carreras algunos me gastan bromas: ‘Pues como llegue contigo a los últimos 100 metros, te voy a ganar’ o me animan, ‘vamos, vamos’… la gente es muy generosa
Repuesto del susto de febrero, hace actividad física deportiva, cuatro o cinco días a la semana y se ha implicado otra vez en el mundo de los runners, como uno más. “Y en las carreras algunos me gastan bromas: ‘Pues como llegue contigo a los últimos 100 metros, te voy a ganar’ o me animan, ‘vamos, vamos’… la gente es muy generosa, muy agradecida”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.