Este próximo 6 de agosto, Disney+ estrenará The Shards, un thriller psicológico protagonizado por Kaia Gerber y Homer Gere. Caprichos del destino, los intérpretes son hijos de una de las parejas más icónicas de los 90: Cindy Crawford y Richard Gere, que estuvieron casados durante cuatro años y levantaron pasiones en las alfombras rojas.
En estos últimos días, Gerber ha causado sensación con sus impecables estilismos con los que ha confirmado que es la digna heredera de estilo de su madre, que fue una de las grandes supermodelos de la época y también hizo sus pinitos como actriz. Además, en la promoción la joven de 24 años ha reconocido que su madre ha influido mucho en su último trabajo, donde da vida a Susan Reynolds.
En varias entrevistas, Kaia ha reconocido que ha pedido consejo a Crawford sobre cómo interpretar a esta joven que vive en una burbuja de excesos y diversión. Además de experimentar cómo eran los 80, la top también tuvo que someterse a varias horas de peluquería para transformarse en su personaje, un proceso en el que descubrió la sorprendente rutina capilar de su madre.
“La llamé y le dije: 'Es imposible que fueras al instituto con el pelo peinado así'. Y ella me contestó: 'No, no, no. Claro que sí. Me levantaba a las cuatro de la mañana para arreglarme el pelo, porque tenías que llevarlo así'”, ha señalado Gerber en una charla con Entertainment Tonight.
Para interpretar a Reynolds, Kaia tuvo que llevar su melena con un gran volumen y mucho cuerpo, un estilo que se llevaba mucho en los años 80, justo cuando su madre estaba estudiando y quería lucir perfecta cada día. Por ello, no dudaba en levantarse de madrugada para lograr su objetivo.
Me levantaba a las cuatro de la mañana para arreglarme el pelo, porque tenías que llevarlo así”
“A mí me costaba muchísimo creerlo”, reconoce Gerber, que agrega que su duda principal era de que si este hábito era realista. “Ella me dijo que sí. Después me enseñó fotografías y, efectivamente, llevaba exactamente ese peinado cuando tenía diecisiete años”, señala la modelo.
Una estricta y polémica rutina
El año pasado, Crawford dio que hablar con la estricta rutina que sigue nada más levantarse. Cada día se despierta a las seis de la mañana e inicia el día escuchando lecturas bíblicas mientras practica el cepillado en seco en las piernas para estimular la circulación. Continúa con el cuidado facial, con el gua sha para masajear el rostro y el tratamiento de luz roja que aplica tumbada en una esterilla Bemer, que está diseñada para ayudar a la recuperación muscular.
A las siete toma un chupito de vinagre de sidra de manzana para activar el metabolismo y se dirige al jardín de su casa, donde practica grounding para reconectar con la energía de la tierra con el fin de reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño o disminuir la inflamación crónica. Tras un paseo descalza, se relaja en el jacuzzi.
A continuación, se toma el primer café del día al que añade colágeno y, tras revisar los correos electrónicos, realiza una hora de ejercicios. Una rutina de casi tres horas que fue muy polémica, pero que la modelo sigue practicando con el fin de estar bien consigo misma.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.