La Odisea de Christopher Nolan se ha convertido rápidamente en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del año y que más controversia está generando en redes sociales. Entre un reparto estelar encabezado por nombres de la talla de Zendaya, Anne Hathaway, Robert Pattinson o Tom Holland, la interpretación de Samantha Morton ha sido una de las sorpresas más alabadas tanto por la crítica como por el público, consolidándola como una de las grandes figuras de la cinta.
Sin embargo, esta brillante etapa profesional y el éxito de la superproducción contrastan de lleno con el desgarrador trance que la actriz atraviesa en su vida personal. Alejada del brillo de las alfombras rojas, Morton se enfrenta al dolor por la pérdida casi consecutiva de su padre y su hermana, un doble luto que no le deja disfrutar de lleno de este gran momento profesional.
Conocida por sus papeles en exitosas producciones como Minority Report o The Walking Dead, la actriz pasó un tiempo alejada de los platós de rodaje hasta que le llegó esta oportunidad, por lo que estaba dispuesta a disfrutarla al máximo. Sin embargo, apenas podía imaginar que la vida le iba a asestar semejante golpe. “Por desgracia, perdí a mi hermana el 22 de abril de este año”, ha confesado en una entrevista para The Sunday Times.
Pese a que no ha querido desvelar las causas de su fallecimiento, no ha dudado en exponer el 'shock' que ha supuesto para ella perder a su hermana de tan solo 53 años. “Sigo lidiando con los forenses y con el trauma”, ha reconocido.
Pero su calvario no termina ahí. Esta pérdida solo supuso un duro golpe más al mal momento que ya estaba atravesando a nivel personal. Y es que hace tan solo 18 meses que perdió a su padre, aumentando así una profunda pena que lleva arrastrando desde hace tiempo. “Así que el pasado siempre me acompaña, y no digo que no vaya a estar bien la semana que viene, pero cada día, al despertarme, rezo y digo: 'Por favor, ayúdame'”, se ha sincerado.
Samantha Morton se pronuncia sobre su traumática infancia
Pese a que en su vida le han ocurrido cosas muy positivas gracias a su trabajo, también ha tenido que atravesar por grandes tragedias. No es de extrañar que crea que los traumas forman parte de ella, aunque reconoce que su relación con el pasado ha ido cambiando a medida que envejece. “De pequeña iba de un lado a otro con familias de acogida, albergues para personas sin hogar, durmiendo junto a los contenedores de basura detrás del supermercado Co-op, porque era demasiado peligroso volver al orfanato debido a los abusos”, ha señalado al hacer referencia a su difícil infancia.
Un testimonio que demuestra que, tras las luces y los aplausos de una superproducción como La Odisea, se esconden realidades humanas en ocasiones desgarradoras. Aun así, está dispuesta a intentar disfrutar de esta nueva oportunidad profesional y del impacto de su trabajo en la pantalla, donde encarna a la mítica hechicera Circe, un complejo personaje que le ha permitido volcar toda su fuerza actoral en mitad de la tormenta.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.