La serie Shake It Up de Disney Channel no solo sirvió para alzar al estrellato a Zendaya, sino también para situar en el mapa a Bella Thorne, su inseparable amiga en la ficción. Aunque ambas han seguido caminos muy diferentes en la industria, la segunda actriz siempre ha tenido que remar a contracorriente y reinventarse para mantenerse a flote en una profesión que, en más de una ocasión, se lo ha puesto extremadamente difícil.
Tras finalizar la exitosa producción y participar en otras de corte similar, Thorne comenzó a desligarse poco a poco de la etiqueta de “chica Disney” al considerar que no encajaba con la imagen que realmente quería proyectar. Sin embargo, en mitad de todo este proceso, la intérprete vivió una verdadera pesadilla al ser víctima de un pirateo informático del que ahora ha querido hablar con claridad.
A mediados de 2019, unos hackers la chantajearon presuntamente con sacar a la luz varias fotografías suyas desnuda o durante su intimidad. Este mal trago fue un duro golpe para Bella, que terminó “destrozada”, tal y como ha reconocido ella misma en su reciente aparición en el programa Call Her Daddy.
Este proceso, del que ella misma habló públicamente en su momento, la envolvió en un escándalo que la afectó de forma directa. Por lo tanto, decidió coger el toro por los cuernos y publicar ella misma esas fotografías en sus redes sociales, adelantándose al presunto extorsionador y terminando de una vez por todas con esta presión. “Simplemente lo dejé claro... no me vas a seguir quitando esto, así que aquí está”, ha reconocido.
Sin embargo, lo que no se esperaba es que tomar esta decisión acabaría complicando todavía más su vida. Y es que, desde el mismo momento en el que compartió las fotografías, empezó a recibir una serie de críticas que le dejaron “completamente destrozada y muy disgustada, simplemente furiosa”. Una situación que vivió con tan solo 21 años, cuando apenas estaba empezando a entender cómo funcionaba la industria y no contaba con las herramientas para gestionar este nivel de exposición.
“Y sabes, creo que lo peor de todo fue que la gente decía: ‘Bueno, tú hiciste esto. Lo estás fingiendo. Solo quieres enseñarnos tus partes íntimas. Deseas tanto que veamos tus partes privadas que por eso lo haces. Lo deseas’. Y eso, para mí, realmente me destrozó. Eso realmente me destrozó”, ha reconocido en el citado programa.
Y si pensaba que la situación no podía coger una deriva más turbia, un día recibió la llamada del FBI. Los agentes quisieron saber si el presunto extorsionador de Bella Thorne era el mismo que tenían en el radar, por lo que le pidieron todos los datos necesarios para poder averiguarlo. “Así que tenía la casa llena de agentes del FBI, lo cual es una locura”, ha afirmado, relatando lo mal que lo pasó en aquella época a la que no le gustaría regresar.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.