El príncipe Lorenzo de Bélgica, que este año ha reconocido oficialmente a Clément Vandenkerckhove como su hijo, podría estar más cerca de poner fin a una batalla judicial que comenzó hace quince años. La asociación Global Sustainable Development Trust (GSDT), de la que forma parte, reclama alrededor de 50 millones de euros a Libia y una nueva vía abierta en Italia podría facilitar finalmente el cobro de esa cantidad.
El procedimiento se encuentra ahora pendiente de una nueva revisión por parte del Tribunal de Apelación de Roma. Una decisión de la Corte de Casación italiana dictada en el 2025 abrió la posibilidad de actuar sobre determinados activos libios, una circunstancia que los representantes de la organización pretenden aprovechar para hacer valer su reclamación.
“El expediente avanza bien, aunque en este momento es un poco delicado hablar de ello”, ha explicado el abogado del príncipe, Pierre Legros, en declaraciones recogidas por Sudinfo. La estrategia pasa por la rama italiana de la organización y por sus abogados en Roma, que buscan utilizar esta vía para reclamar la deuda. Según el letrado, el objetivo sería que el procedimiento pudiera resolverse antes de que termine el año.
La historia se remonta al 2008, cuando la asociación del príncipe firmó un contrato con las autoridades libias para desarrollar un proyecto destinado a combatir la desertificación mediante la reforestación. Dos años después, Libia puso fin al acuerdo y el proyecto quedó paralizado.
Lorenzo ha sostenido que la ruptura se produjo después de que rechazara pagar sobornos y que durante su trabajo en el país tuvo que hacer frente a distintos obstáculos y amenazas. En uno de los episodios que ha relatado, asegura que un miembro del entorno de un ministro del régimen de Muamar el Gadafi llegó a colocar una pistola de nueve milímetros sobre una mesa, frente a él, para intimidarlo.
Quince años después, la vía italiana vuelve a abrir una posibilidad para la organización. El abogado del príncipe confía en que los aproximadamente 50 millones de euros puedan ser recuperados antes de que finalice el 2026, aunque todavía queda por delante el pronunciamiento del Tribunal de Apelación de Roma. Legros insiste además en una cuestión clave del caso: “Libia no debe dinero a Laurent, sino a su sociedad”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.