A pesar de no haber mostrado nunca su rostro, La Vecina Rubia es una de las personalidades más conocidas de las redes sociales españolas. La creadora de contenidos se abrió paso en el mundo literario con títulos como Mi querida Lucía o la saga Verano, éxitos de ventas bajo el sello editorial de Planeta. Sin embargo, a nivel personal ha pasado una estación estival complicada. A mediados de agosto, la influencer destapaba que sufría adenomiosis y endometriosis, con afectación a varios órganos. Poco después, decidió dedicarle una carta de despedida a su útero, antes de someterse a una histerectomía.
“Te tienes que ir porque necesito recuperar mi calidad de vida, la que siento que se me ha robado en estos años de falta de diagnóstico. Años en los que ni tú ni yo sabíamos que estabas tan enfermo, que pensábamos que podíamos soportar ese dolor. Pero otros órganos ya no han podido más. Desde la más absoluta vulnerabilidad que como mujer me supone decirte adiós, me despido para siempre de mi era reproductiva, con la esperanza de que este nuevo camino, al menos, esté lleno de vida”, escribía. Un mes después de este último mensaje, La Vecina Rubia ha confirmado que ha pasado por quirófano con éxito.
“Una histerectomía no es solo una cirugía. Es la pérdida de un órgano: la cunita de los bebés que las mujeres tenemos en nuestro vientre. Quizás por eso todo duele un poquito más. Pero saldré adelante, como hacemos todas, más cuando estamos juntas. ¿Recuerdas aquella vez que pensabas que no podías más? Al final pudiste”, compartía en una historia de Instagram, mostrando la gasa tras la operación. En una imagen posterior, la creadora de contenido agradecía todas las muestras de apoyo recibidas en las últimas semanas.
“Gracias infinitas por todo el cariño. Todo ha ido bien. Me han quitado el útero y me han limpiado las lesiones de endometriosis profunda que tenía. Esta mañana incluso me he venido arriba y me he levantado de la cama... Aunque rápidamente el dolor me ha dicho: ‘¿Pero dónde vas?’. He dormido exactamente dos minutos y medio porque estuve en reanimación enganchada a la morfina hasta medianoche por el gran dolor. Pero bueno, todo bien y ahora a recuperarse. Gracias de corazón, me estoy sintiendo muy acompañada. ¿Vosotras como estáis?”, escribía.
“Querido útero: No soy la primera mujer que le escribe una carta de despedida a su matriz y, por desgracia, tampoco seré la última. A unas semanas de que me hagan una histerectomía, me recorre una mezcla de sensaciones que van desde la pena más profunda hasta el miedo y la culpabilidad, pasando por la absoluta necesidad de llegar a este punto. Llevamos juntos toda una vida: siempre decidías que la regla se viniese conmigo de viaje, a todas las escapadas, vacaciones y celebraciones. Pero te prometo que no ha sido por eso por lo que te tienes que ir”, le dedicaba a su órgano en la carta de despedida.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.