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Opinión
Jordi Torrent
Columnista

China, Rusia y Corea aceleran en la ruta ártica

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Actualizado hace 132 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01La Unión Europea ha respirado aliviada tras el paso atrás (otro más) de Trump, en sus pretensiones de anexionarse Groenlandia.
  • 02Veremos si se trata de una decisión definitiva o de una pausa temporal.
  • 03En este caso cabe decir que no le falta razón al presidente americano, cuando advierte sobre la creciente presencia de buques rusos y chinos mercantes, militares y científicos en el Ártico.
  • 04Los dos últimos años han supuesto un punto de inflexión.

La Unión Europea ha respirado aliviada tras el paso atrás (otro más) de Trump, en sus pretensiones de anexionarse Groenlandia. Veremos si se trata de una decisión definitiva o de una pausa temporal. En este caso cabe decir que no le falta razón al presidente americano, cuando advierte sobre la creciente presencia de buques rusos y chinos mercantes, militares y científicos en el Ártico.

Los dos últimos años han supuesto un punto de inflexión. Los dos países han acelerado la explotación de sus recursos naturales, las maniobras militares y el desarrollo de la ruta Ártica del Noreste.

Tras China y Rusia, Corea del Sur es el último país contagiado de la fiebre ártica

Este último aspecto es especialmente relevante en el contexto actual. El desvío los dos últimos años de la navegación mercante por el Cabo de Buena Esperanza, para evitar los ataques hutíes a los barcos que se adentraban en el Mar Rojo, ha convencido, más si cabe, a los indecisos, de la utilidad futura de la ruta Ártica para conectar Europa y la costa este americana con Asia.

Los barcos chinos y rusos han aumentado sus viajes por la ruta del noreste transportando todo tipo de productos entre Europa, Rusia y China. En 2025, más de ochenta barcos distintos realizaron un centenar de recorridos completos por la ruta. A los metaneros y petroleros, se han sumado graneleros y, lo que es más significativo, portacontenedores cada vez de mayores dimensiones. Rusia incrementa las ventas de combustibles fósiles de la península de Yamal a China y el gigante asiático intensifica el desarrollo de la que bautizó, en 2017, como ruta de seda polar. En octubre, por primera vez, sus barcos portacontenedores escalaron en puertos británicos tras cruzar el Ártico.

Un navío de la marina de guerra danesa en Nuuk / AFP)
Un navío de la marina de guerra danesa en Nuuk / AFP)JONATHAN NACKSTRAND / AFP

Corea ha sido el último en sumarse a la fiebre ártica. Si la errática política exterior americana está espabilando a todo el mundo, incluso a los durmientes e indecisos dirigentes europeos, que no lograría con el gobierno del país quizás más dinámico del mundo actualmente, la República de Corea.

El nuevo gobierno presidido por Lee Jaemyung ha fijado el Ártico como una prioridad nacional. Su importancia radica en el rol que jugará en el futuro para incrementar la competitividad de su sector exterior por la reducción de los tiempos de tránsito, y el papel central que pueda otorgar al puerto de Busan, que pretende convertir en un Singapur polar. Por ello, en tiempo récord, palli, palli, rápido, rápido, como se dice en el argot empresarial coreano, ha trasladado el ministerio de océanos y pesca (el equivalente a nuestro ministerio de transportes) de la capital Seul a Busan. Casi de la noche a la mañana, miles de funcionarios se han visto obligados a cambiar su lugar de residencia. El gobierno ha anunciado también que en 2026 surcaran las aguas árticas portacontenedores coreanos.

Para ello, Corea deberá alcanzar algún tipo de acuerdo con Rusia, quién supervisa y autoriza la navegación ártica, lo cual parecería imposible teniendo en cuenta la estrecha relación entre Putin y Kim Jong Un. Ahora bien, Corea tiene un as en la manga: en sus astilleros se construyen barcos ice-class que surcan las gélidas y heladas aguas árticas, que Rusia utiliza para transportar el GNL de Yamal que vende a su aliado chino.

Jordi Torrent
Jordi Torrent
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.