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Opinión
Jordi Torrent
Especialista en geopolítica

Ormuz y Bab el Mandeb

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Actualizado hace 67 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Transcurrido un mes largo desde el inicio del ataque contra Irán de Israel y los EE.
  • 02UU. (impulsado por el primero y al que el segundo se vio arrastrado, de buena o de mala gana, convencido o engañado por su principal aliado en Oriente Medio), no hay nadie que no conozca la importancia del estrecho de Ormuz para la economía mundial.
  • 03Su cierre parcial, por culpa de los ataques occidentales y las represalias iraníes contra la navegación mercante, es la principal consecuencia económica negativa de esta guerra que ya se ha cobrado un número obsceno de vidas, sobre todo en Irán y el Líbano.
  • 04Por Ormuz pasa aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, componentes esenciales para la elaboración de fertilizantes (urea y azufre, por ejemplo) y materias primas y metales vitales para la industria como son el helio qatarí y el aluminio de Bahréin.
Los aliados desoyen la petición de Trump de enviar buques a Ormuz
Los aliados desoyen la petición de Trump de enviar buques a Ormuz

Transcurrido un mes largo desde el inicio del ataque contra Irán de Israel y los EE. UU. (impulsado por el primero y al que el segundo se vio arrastrado, de buena o de mala gana, convencido o engañado por su principal aliado en Oriente Medio), no hay nadie que no conozca la importancia del estrecho de Ormuz para la economía mundial.

Su cierre parcial, por culpa de los ataques occidentales y las represalias iraníes contra la navegación mercante, es la principal consecuencia económica negativa de esta guerra que ya se ha cobrado un número obsceno de vidas, sobre todo en Irán y el Líbano.

El bloqueo del Mar Rojo encerraría a Arabia Saudí y haría el petróleo más escaso

Por Ormuz pasa aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, componentes esenciales para la elaboración de fertilizantes (urea y azufre, por ejemplo) y materias primas y metales vitales para la industria como son el helio qatarí y el aluminio de Bahréin. No existen alternativas a Ormuz que puedan canalizar mercancías de forma masiva, como si ocurre con los canales de Suez y Panamá y el estrecho de Malaca. Las exportaciones e importaciones de los países encerrados por Ormuz (Irak, Kuwait, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos) no tienen otra forma de salir y entrar del golfo Pérsico, ya que las rutas terrestres y aéreas, sólo pueden absorber una pequeña fracción del flujo marítimo habitual. El cierre de Ormuz es un duro golpe para Dubái, uno de los principales puertos globales de transbordo, especialmente de contenedores, y para Abu Dhabi, que pretende lo mismo en el segmento de los coches. La crisis ha empujado al alza el precio de los fletes para transportar contenedores y graneles de todo tipo.

El cierre de Ormuz a la navegación (incluida la de países “amigos” que no paguen tasas de paso a Irán, en yuanes), está produciendo diversas convulsiones globales: subida del precio del petróleo y el gas natural, desabastecimiento en países dependientes del Golfo y con escasas reservas (sobre todo en Asia, dónde algunos vuelven a recurrir al carbón), pérdidas y cierres de empresas y fábricas de sectores con un uso intensivo de materias primas del Golfo (industria química coreana, sector textil indio o industria occidental intensiva en aluminio como la de las bebidas enlatadas y cápsulas de café), dificultades para el sector agrícola africano por el encarecimiento de los fertilizantes, pérdidas de empresas que no pueden acceder a sus mercados en el Golfo Pérsico (por ejemplo, los exportadores de alfalfa en España), dificultades para la fabricación de microchips dependientes del helio qatarí, etc.

Arabia Saudí, la principal potencia suní, ha conseguido esquivar el bloqueo de Ormuz, encaminando su crudo hasta el puerto de Yanbu al norte del Mar Rojo que ha convertido, en tiempo récord, en unos de los principales del mundo en exportación de crudo. Desde allí los petroleros alcanzan el Mediterráneo por el Canal de Suez. El tramo entre Yeda, Yanbu y el Canal de Suez, se ha mantenido más o menos estable en los últimos años a diferencia de lo ocurrido más al sur.

La crisis de Ormuz llega tras más de dos años de cierre parcial del Mar Rojo como resultado de los ataques hutíes a la navegación entorno a Bab el Mandeb, en solidaridad con los palestinos de Gaza, lo que obligó a los armadores mundiales a conectar Asia con el Mediterráneo y Europa circunvalando África por el Cabo de Buena Esperanza. Cuando los barcos empezaban tímidamente a volver a Bab el Mandeb, tras el supuesto alto el fuego en Gaza, nunca respetado por Israel, la nueva guerra, les ha hecho revertir su decisión y recuperar la ruta más larga por África.

La entrada de los hutíes en el conflicto actual estos últimos días, que de momento han concentrado sus esporádicos ataques contra Israel y no contra las monarquías del Golfo ni la navegación mercante, supone una nueva amenaza para la economía mundial. Los hutíes e Irán todavía podrían intentar bloquear completamente el Mar Rojo, atacando barcos y puertos como Yeda y, sobre todo, Yanbu. Una línea roja que nadie quiere cruzar, todavía. El bloqueo simultáneo de todo el Mar Rojo y el Golfo Pérsico encerraría por completo a Arabia Saudí y su crudo, empeorando el suministro mundial de combustibles fósiles.

Jordi Torrent
Jordi Torrent
Especialista en geopolítica

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.