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Internacional El reportaje

Bengasi quiere ser Dubái

Después de años de guerra, Libia apuesta por la reconstrucción nacional y el renacer de la segunda ciudad del país

Bengasi quiere ser Dubái
Un hormiguero de personas construyen las nuevas infraestructuras de Bengasi, la más urgente de las cuales es el aeropuertoXavier Aldekoa
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Actualizado hace 35 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01El joven, de barba espesa y camisa verde arremangada, se levanta las gafas de sol, las apoya sobre sus cejas y saca su móvil para hacer una foto al futuro de Bengasi.
  • 02Frente a él, una docena de aviones blancos se distribuyen sobre una maqueta iluminada con leds que representa el aeropuerto en construcción a las afueras de la segunda ciudad más poblada de Libia, por detrás de Trípoli, de 1’5 millones de habitantes.
  • 03El Ahmed Jamal, ingeniero encargado del plan eléctrico del megaproyecto, observa la curiosidad del chico e hincha el pecho orgulloso. “Es normal que llame la atención, es la joya de la corona, este aeropuerto dará más independencia a nuestro país y lo conectará con el mundo.
  • 04Proyectos como este muestran que Libia ha entrado en una nueva era”, asegura.

El joven, de barba espesa y camisa verde arremangada, se levanta las gafas de sol, las apoya sobre sus cejas y saca su móvil para hacer una foto al futuro de Bengasi. Frente a él, una docena de aviones blancos se distribuyen sobre una maqueta iluminada con leds que representa el aeropuerto en construcción a las afueras de la segunda ciudad más poblada de Libia, por detrás de Trípoli, de 1’5 millones de habitantes.

El Ahmed Jamal, ingeniero encargado del plan eléctrico del megaproyecto, observa la curiosidad del chico e hincha el pecho orgulloso. “Es normal que llame la atención, es la joya de la corona, este aeropuerto dará más independencia a nuestro país y lo conectará con el mundo. Proyectos como este muestran que Libia ha entrado en una nueva era”, asegura. Jamal insiste en enseñarnos una maqueta aún más grande fuera de la carpa principal de la Cumbre Libia Construye Bengasi 2026, que reúne a decenas de empresas de construcción y tecnología emiratíes, chinas, egipcias, turcas, italianas o libias –España está representada por la filial local de Porcelanosa- encargadas de una misión que hasta hace poco parecía imposible: hacer renacer al país de sus cenizas.

La zona está bajo la protección del mariscal Haftar y tiene el control de los pozos de petróleo

Después de más de una década de guerra y caos tras el asesinato en 2011 del dictador Muamar Gadafi, y después de superar el asedio yihadista del Estado Islámico, Libia ha iniciado el plan de reconstrucción Vision Libia 2030, con una inversión prevista de 1.100 millones de euros, con Bengasi como punta de lanza.

Coronada por un horizonte lleno de grúas y edificios en construcción, la ciudad hierve de ganas de dejar el pasado atrás y en sus principales avenidas, Venecia o Dubái, florecen desde hace meses tiendas de ropa internacionales, cafés de especialidad, bancos, joyerías, comercios de compraventa de oro o concesionarios de coches de lujo. Pero el sueño del porvenir bengasí, patrocinado con el dinero de unos pozos de petróleo de nuevo a pleno funcionamiento, se sostiene sobre una estabilidad todavía frágil: el país continúa dividido en dos administraciones rivales, un gobierno de unidad en Trípoli, reconocido por la ONU y apoyado por milicias, y el ejecutivo de Osama Hamad bajo la tutela del hombre fuerte del país, el mariscal Jalifa Haftar, quien controla el este, parte del oeste y sobre todo el sur, donde están las fuentes de oro negro libias.

Pese a las dificultades, Bengasi mantiene su sueño intacto: quiere ser la Dubái del Mediterráneo. Para ello, el ejecutivo ha encargado los principales proyectos urbanísticos de la ciudad al poderoso grupo inmobiliario Emaar, con sede en la ciudad emiratí y responsable de proyectos como el Burj Khalifa. Según Tarek Al Elkase, ingeniero de Emaar en Libia, las iniciativas abarcan la construcción de barrios de lujo como el Lotus Park y buscan transformar incluso su perfil urbano, con una torre de 140 metros de altura. “Será el edificio más alto del país y una de las más altas del norte de África. Cuando esté acabada, en el año 2028, la torre albergará un hotel de cinco estrellas, residencias exclusivas, un centro médico y una escuela internacional. Será el símbolo de la nueva Bengasi”.

La destrucción absoluta del zoco Varid, en el centro antiguo, muestra que queda mucho por hacer. Tras los combates hace cinco años con el Estado Islámico, calle por calle, todos los edificios del barrio viejo parecen hoy esqueletos de hormigón, repletos de agujeros de bala y de mortero. Aunque se han iniciado los trabajos de derrumbe de varios sectores frente a la avenida que da al mar, todavía quedan cientos de edificios afectados.

Frente al Mediterráneo, solo el faro turco-italiano de Bengasi se erige renovado y recién pintado como si quisiera marcar el camino. A un tiro de piedra, el trajín de grúas en el puerto comercial anuncia más pasos: el puerto afronta una renovación que el año que viene duplicará la capacidad del recinto hasta los dos millones de contenedores mensuales.

Para Abderahman el Zantey, de la Agencia Nacional de Desarrollo, los tiempos de guerra contra el yihadismo y de desgobierno han terminado. “El sufrimiento de Libia ha acabado. Queremos ser un ejemplo de desarrollo en África. Hace ocho años, Bengasi no era igual y en el 2030 será una ciudad nueva. Es un honor que se diga que seremos la nueva Dubái, pero creo que Bengasi será mejor”.

“El sufrimiento de Libia ha acabado. Queremos ser un ejemplo de desarrollo en África”, dice Abderahman el Zantey, de la Agencia Nacional de Desarrollo,

Un trayecto de 35 minutos en coche hasta las afueras de la ciudad permite constatar que los deseos hiperbólicos y las maquetas relucientes con aviones de juguete empiezan a materializarse. Tras atravesar un control con media docena de hombres armados, se abre una explanada donde un hormiguero de obreros trabaja sin parar. Hormigoneras, excavadores y camiones avanzan entre columnas y edificios y dan forma al nuevo aeropuerto internacional de Bengasi que tendrá capacidad para 15 millones de pasajeros anuales, 12 terminales y una sección para aviones de cargo. Aunque apenas está en pie el esqueleto del edificio, los responsables aseguran que estará listo en marzo del año próximo. “Como mucho, en verano de 2027”, prometen.

Xavier Aldekoa
Xavier Aldekoa
Corresponsal en África Subsahariana

Licenciado en Periodismo y eterno estudiante de Ciencias Políticas. Amante de las maletas improvisadas y de abrir bien los ojos al viajar, tengo predilección por África y sus gentes

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.