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Opinión
Jordi Torrent
Especialista en geopolítica

Estrecho de miras

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Actualizado hace 25 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01UU. e Israel contra Irán lanzado a finales de febrero tenía cuatro objetivos principales: acabar con el liderazgo que Irán ha ejercido en este siglo entre los movimientos y países de mayoría chiita; derribar al régimen de los ayatolás; acabar con su programa nuclear y reducir su capacidad balística.
  • 02Se trataba de un objetivo compartido por Israel y las monarquías suníes del Golfo, pero de escaso interés estratégico para los EE.
  • 03UU. que se vieron arrastrados al conflicto gracias a la persuasión israelí a la que sucumbió un estrecho de miras Donald Trump.
  • 04El presidente no hizo caso a las advertencias de sus asesores sobre la resiliencia del régimen y, sobre todo, su capacidad para alterar la estabilidad de la economía mundial mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz.

El ataque de EE. UU. e Israel contra Irán lanzado a finales de febrero tenía cuatro objetivos principales: acabar con el liderazgo que Irán ha ejercido en este siglo entre los movimientos y países de mayoría chiita; derribar al régimen de los ayatolás; acabar con su programa nuclear y reducir su capacidad balística. Se trataba de un objetivo compartido por Israel y las monarquías suníes del Golfo, pero de escaso interés estratégico para los EE. UU. que se vieron arrastrados al conflicto gracias a la persuasión israelí a la que sucumbió un estrecho de miras Donald Trump. El presidente no hizo caso a las advertencias de sus asesores sobre la resiliencia del régimen y, sobre todo, su capacidad para alterar la estabilidad de la economía mundial mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz.

El Estrecho de Ormuz contemplado desde la rivera de Omán 
El Estrecho de Ormuz contemplado desde la rivera de Omán Benoit Tessier / Reuters

Irán estos últimos días ha dado un paso más en esta dirección, creando la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, a imagen y semejanza de las de los canales de Panamá y Suez. Ha distribuido a la comunidad marítima internacional una dirección de correo, info@PGSA.ir, canal oficial para que las compañías marítimas pidan permiso para el tránsito de buques y negociar el peaje de paso. El correo ha sido creado como réplica también del de la US Navy, M-BA-NAVCENT-NCAGS@us.navy.mil, canal de comunicación dirigido a los armadores que transportan ayuda humanitaria, los únicos excluidos del bloqueo americano.

La pretensión iraní de control y peaje en una vía de paso a mar abierto no tiene parangón en la época contemporánea

La pretensión iraní de control y peaje en una vía de paso a mar abierto no tiene parangón en la época contemporánea y no se puede comparar con las que realizan egipcios y panameños en los canales de Suez y Panamá. Se trata de construcciones artificiales que requieren la intervención humana para garantizar su operatividad. Significaría un pésimo precedente que podría ser replicado por doquier como ya ha deslizado Indonesia para Malacca y, podrían hacer lo propio, Turquía en el Bósforo o Marruecos en Gibraltar.

Dos meses y medio desde el inicio de los ataques, ninguno de los cuatro objetivos occidentales ha sido logrado. Un régimen que se tambaleaba en febrero ahora tiene tres ases en la manga en vez de dos (uranio enriquecido y misiles balísticos), gracias a la crisis del estrecho de Ormuz.

Trump no ha conseguido siquiera que el mundo le siga en su pretensión de cambiar el nombre del Golfo Pérsico por el de Golfo Árabe (incluso su aliado Google, sólo osa poner entre paréntesis árabe bajo el nombre de Golfo Pérsico en su aplicación de mapas).

El ataque contra Irán solo ha conseguido reavivar la guerra del Líbano y enfrentar a Arabia con Emiratos Árabes

El ataque occidental contra Irán no sólo no ha conseguido alcanzar sus objetivos, sino que ha reavivado la guerra en el Líbano y ha provocado la ruptura, quizás definitiva, entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), enfrentados por actores interpuestos en Yemen y Sudán.

Ahora bien, el conflicto sí que ha logrado quizás el único objetivo inconfeso que perseguía Trump. Incrementar los beneficios de su entorno familiar y de los petroleros y gaseros tejanos que ven como crecen sus exportaciones.

Un galimatías del que Trump no parece saber cómo salir. Veremos si la negociación en curso y la intermediación de un nuevo poder emergente como Paquistán, consiguen hacer volver las aguas pérsicas a su cauce natural.

Jordi Torrent
Jordi Torrent
Especialista en geopolítica

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.