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Internacional India polarizada

El supremacismo hindú se estrena en Bengala con restricciones para la Fiesta del Cordero

El BJP celebra su conquista del bastión laico obligando a las madrasas a cantar una canción hindú

El supremacismo hindú se estrena en Bengala con restricciones para la Fiesta del Cordero
Pasajeros cargados con fardos entran en la estación de trenes de Howrah, en Calcuta, este miércoles. El BJP ha recortado a un único día, en lugar de dos, la Fiesta del Cordero en Bengala Occidental Bikas Das / Ap-LaPresse
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Actualizado hace 11 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01El Partido del Pueblo Indio (BJP) empuña el tridente, simbólicamente, tras cobrarse uno de los estados que más se le resistía.
  • 02Bengala Occidental, uno de los bastiones aconfesionales de India, otorgó este mes de mayo una sorprendente mayoría absoluta al supremacismo hindú.
  • 03No es de extrañar que los primeros en notarlo sean los musulmanes, 27% de su población.   Prácticamente lo primero que ha hecho el nuevo gobierno de Suvendu Adhikari ha sido apretarle las tuercas a esta comunidad en su segunda fiesta más importante, la del Cordero o del Sacrificio, que se celebra este jueves.
  • 04Para empezar, ha recortado los dos días festivos a uno solo.

El Partido del Pueblo Indio (BJP) empuña el tridente, simbólicamente, tras cobrarse uno de los estados que más se le resistía. Bengala Occidental, uno de los bastiones aconfesionales de India, otorgó este mes de mayo una sorprendente mayoría absoluta al supremacismo hindú. No es de extrañar que los primeros en notarlo sean los musulmanes, 27% de su población.  

Prácticamente lo primero que ha hecho el nuevo gobierno de Suvendu Adhikari ha sido apretarle las tuercas a esta comunidad en su segunda fiesta más importante, la del Cordero o del Sacrificio, que se celebra este jueves. Para empezar, ha recortado los dos días festivos a uno solo. Asimismo, ha prohibido que el rezo ocupe la vía pública, como ha venido sucediendo en el Maidan de Calcuta desde hace más de un siglo. A partir de ahora, a rezar a la mezquita.

Asimismo, los sacrificios propios del día -normalmente cabras y cabritos, aunque no solo- deben confinarse a mataderos debidamente autorizados. Algo que choca con la espontaneidad de la jornada en barrios de mayoría musulmana. Pero no basta con eso. El BJP exige un certificado expedido por un veterinario que certifique que todas las reses sacrificadas (vacas o búfalos) sean mayores de catorce años y no aptas para el trabajo. Algo previsto en la ley de 1950, que en Bengala nunca se ha cumplido. 

  

Sí, desde luego, en otros estados, en los que el partido del primer ministro Narendra Modi lleva años o décadas gobernando y donde la posesión de un bistec de ternera puede acarrear años de cárcel. 

Este giro esencialista hindú puede parecer chocante en un estado donde los comunistas gobernaron 34 años seguidos y donde les siguió, durante tres lustros más, Mamata Banerjee. Al frente de otro partido empeñado en evitar la confrontación entre hindúes y musulmanes. 

El partido de Modi recorta la duración del festivo musulmán a un solo día en Bengala De dos a uno

El cambio ha afectado, en primer lugar, a los marchantes de reses, no necesariamente musulmanes. Uno de ellos se quejaba el lunes de no haber vendido todavía ninguna de las 25 que llevaba al mercado, cuando un año antes fueron cerca de un centenar. Mientras se toma la medida al nuevo “poder azafrán”, dominará la prudencia. Es de todos sabido que en otras partes de India ha habido numerosos incidentes de linchamientos. 

Sin embargo, Calcuta es una de las últimas ciudades de India donde es -o era- posible comerse una hamburguesa de ternera. Podría seguir siendo así en Park street, la calle en que predominaron los británicos hasta bien entrados los años sesenta. Pero The Burger Shop, en un barrio más sensible, ha anunciado estos en redes: “Nuestras hamburguesas no tienen religión, pero la política sí”. Su producto estrella ha saltado del menú después de que su principal proveedor fuera llamado a declarar por la policía. 

Musulmanes y cristianos bengalíes -además de muchos hindúes laicos- se quejan en voz baja de que el hinduismo más militante se les haya metido finalmente en la cocina, tras una docena de años en el poder en Nueva Delhi. Saben también que las declaraciones de que se limitan a cumplir la ley y la ley es para todos, no valen nada. Nadie se inmiscuirá en los sacrificios diarios -también de cabras- en el famoso templo de Kali. 

En Calcuta hay varias diosas y dioses y además está Messi, como antes Maradona. En la imagen de este miércoles, la estatua de Messi -que el astro inauguró virtualmente en diciembre- está siendo trasladada a un terreno más estable. 
En Calcuta hay varias diosas y dioses y además está Messi, como antes Maradona. En la imagen de este miércoles, la estatua de Messi -que el astro inauguró virtualmente en diciembre- está siendo trasladada a un terreno más estable. DIBYANGSHU SARKAR / AFP

Pero la vaca no es lo único sagrado en la India de Modi. También lo es la versión original de Vande Mataram, elevada a la condición de “canción nacional”, codo con codo con el propio himno nacional y sometida a la misma protección y promoción. Pore ley, este poema patriótico de hace 150 años se interpreta semanalmente en las escuelas de varios estados indios. Pero la nueva Bengala Occidental ha querido ir más lejos, obligando a que sea cantado hasta en las escuelas coránicas. 

Previamente, el gobierno central rehabilitó Vande Mataram en toda su extensión, incluidas las estrofas explícitamente hindúes, en que se invoca a tres diosas. Algo que llevó al Congreso Nacional Indio, hace noventa años,  a conservar solo las dos primeras estrofas.

En cambio, el BJP ha mandó este mes al Parlamento el proyecto de ley de protección de “la canción nacional”, que prevé penas de cárcel de tres meses para quien la ofenda. El conflicto está servido y algunos confían en que sirva para polarizar y, a su debido tiempo, ordeñar millones de votos. Por añadidura, se estudian nuevas fórmulas para identificar y deportar a “inmigrantes ilegales” de Bangladesh, antigua Bengala Oriental. Algo mucho más fácil que crear puestos de trabajo, tal como demuestra el nivel preocupante de desempleo juvenil. Mientras la Inteligencia Artificial apenas ha empezado a afilar la guadaña. 

Jordi Joan Baños
Jordi Joan Baños
Corresponsal de 'La Vanguardia' en Bangkok

Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) es corresponsal de La Vanguardia en Bangkok. Previamente ha sido corresponsal del diario en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.